
Romita, Guanajuato.- Escoltado por patrullas, Hernández, policía que se quitó la vida en las inmediaciones del edificio de Seguridad Pública de Romita, fue despedido por familiares, compañeros y conocidos. Sin embargo, piden esclarecer el caso:
“No tubo los honores que merecía y en el lugar que merecía todo fue tan rápido y con una mala organización y ni unas palabras del presidente, queda muy en duda todo lo que pasó con su muerte”, compartió uno de los asistentes al funeral.
El 5 de enero, el elemento perdió la vida dentro de la institución por la mañana. La información oficial apunta a que subió a la antena del edificio y saltó, sin embargo, otra versión sugiere que tomó un arma y se disparó.
Sus compañeros señalaron que desde su llegada se mostraba ansioso y con comportamientos distintos a su actitud habitual. Por ello no se le entregó su equipo fue sometido a pruebas de consumo de sustancias nocivas, mismas que resultaron negativas. Al parecer, luego de ello le perdieron la vista, encontrándolo más tarde sin signos vitales.
No obstante, conocidos han puesto en duda la situación e incluso se afirma que las circunstancias pudieron haber sido distintas: “En verdad hay cámaras que pueden revelar lo que en verdad pasó pero como lo solucionaron con un sui….o”.
