
Guanajuato.- En los últimos años, el modus operandi de los grupos criminales en Guanajuato se ha modificado. Con el uso de motocicletas, armas largas, bombas molotov, ponchallantas y el reclutamiento de jóvenes, estas organizaciones mantienen con una alta incidencia delictiva, sobre todo en homicidio.
Con un promedio de 4 asesinatos por día, según las estadísticas recientemente reveladas por Omar García Harfuch, que en su mayoría se relacionan con actividades del crimen organizado, la mecánica de cárteles y otras ramificaciones ha pasado de equipo táctico militar a movilizaciones urbanas con ‘sicarios a domicilio’.
De acuerdo con los reportes de la Fiscalía del Estado, en cuanto a la desarticulación de células delictivas, se informa frecuentemente del aseguramiento de vehículos como motocicletas, cuya preferencia desplaza a camionetas y vehículos de cuatro llantas. La facilidad de traslado por las calles y la huida son fundamentales para ataques que ya no contemplan grandes números de víctimas, pero que son constantes.

Las armas AR-15 o AK-47 (Cuerno de Chivo) son distinguidas por su disponibilidad para ser conseguidas y su capacidad de disparo; más de 30 balas en 7 segundos aseguran su eficacia. Además de su forma sencilla de manejar, son mortales.
Cabe destacar que sus portadores son personas jóvenes que recluta el crimen organizado, ya que la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) detectó al menos 28 casos de reclutamiento forzado de menores en 2024 y de 145 mil a 250 mil en riesgo de reclutamiento durante 2025.
La preferencia por herramientas de bajo costo y alto impacto se hace notar con:
El ponchallantas, utilizado durante persecuciones, para bloquear el paso o retener los vehículos. Fabricados con varillas de acero, favorecen la concurrencia de delitos como robo.
Las bombas molotov, que se emplean principalmente en conflictos urbanos por su fácil elaboración, ahora son el arma clave de los generadores de violencia, causando efecto mediante la quema de inmuebles y generando pánico entre la sociedad.
Esta serie de medidas implementadas, al parecer, presenta un reto para las fuerzas de seguridad del estado, ya que los actos de violencia tienen lugar diariamente.
