Comunidad ucraniana en México protesta en embajada rusa

Con gritos y pancartas los manifestantes condenaron la invasión a su país y exigieron que termine la guerra

Un grupo de personas llegó la tarde de este jueves hasta las puertas de la embajada rusa en la Ciudad de México para protestar en contra del despliegue de tropas del país ruso en el este de Ucrania.

El desplazamiento del ejército ruso en Ucrania fue condenado por los manifestantes, en su mayoría miembros de la comunidad ucraniana, quienes lanzaron consignas en contra de la guerra y a favor de la paz.

Pidieron un alto a la guerra y colocaron letreros en donde se podía leer “Putin al tribunal”, “Putin criminal”, “Paren la guerra” “Putin es Hitler”, entre otros.

Rusia inició el jueves una amplia invasión en Ucrania, golpeando ciudades y bases militares con bombardeos aéreos o artillería, y enviando tropas y tanques desde múltiples direcciones, en un avance que podría reescribir el panorama geopolítico. El gobierno ucraniano pidió ayuda mientras los civiles se amontonaban en trenes y automóviles para huir.

El presidente ruso, Vladimir Putin, restó importancia a las condenas internacionales y las nuevas sanciones, mientras desataba la guerra terrestre más grande en Europa en décadas. De manera escalofriante, Putin se refirió al arsenal nuclear de su país, al amenazar con ‘consecuencias que nunca han visto’ a cualquier otro país que intente interferir.

Las autoridades ucranianas dijeron que sus fuerzas estaban luchando contra los rusos en varios frentes, y que habían perdido el control de la clausurada central nuclear de Chernóbil, escenario del peor desastre nuclear del mundo.

‘Rusia se ha embarcado en el camino del mal, pero Ucrania se está defendiendo y no renunciará a su libertad’, tuiteó el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy. Más tarde, pidió a Rusia que cese las hostilidades.

No fue Ucrania la que eligió el camino de la guerra, pero Ucrania ofrece volver al camino de la paz’, dijo.

Zelenskyy, quien cortó las relaciones diplomáticas con Moscú y declaró la ley marcial, describió el avance de las fuerzas rusas en una serie de frentes, incluida una ‘situación difícil’ en Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, a poco más de 20 kilómetros de la frontera oriental con Rusia.

Ambas partes afirmaron haber destruido aviones y equipos militares de la otra parte, aunque poco de eso pudo confirmarse.

Horas después de que comenzara la invasión, las fuerzas rusas tomaron el control de la zona alrededor de la ahora inutilizada planta de Chernóbil después de una feroz batalla, dijo a The Associated Press el asesor de Zelenskyy, Myhailo Podolyak.

Un funcionario ucraniano dijo que los bombardeos rusos alcanzaron un depósito de desechos radiactivos y se informó un aumento en los niveles de radiación. El funcionario habló bajo condición de anonimato para poder informar.

Un reactor nuclear en la planta a 130 kilómetros (80 millas) al norte de la capital de Ucrania, Kiev, explotó en 1986 y envió una nube radiactiva a través de Europa.

Esta es una de las amenazas más graves para Europa hoy en día’, dijo Podolyak.

En Washington, el presidente Joe Biden anunció nuevas sanciones contra Rusia y dijo que Putin ‘escogió esta guerra’ y que su país asumiría las consecuencias de sus acciones.

Las sanciones apuntarán a bancos y oligarcas rusos, empresas controladas por el Estado y los sectores de alta tecnología, dijo Biden, quien aseguró que fueron diseñadas para no perturbar los mercados energéticos mundiales. Las exportaciones rusas de petróleo y gas natural son fuentes de energía vitales para Europa.

Zelenskyy instó a Estados Unidos y Occidente a ir más allá y eliminar a los rusos del sistema SWIFT, una red financiera clave que conecta a miles de bancos en todo el mundo. Al anunciar las sanciones, Biden se abstuvo de excluir a Rusia del sistema SWIFT.

El jefe de la OTAN dijo que el ‘acto de guerra brutal’ destrozó la paz en Europa, uniéndose a un coro de líderes mundiales que condenaron la invasión, que podría causar un gran número de víctimas, derrocar al gobierno elegido democráticamente de Ucrania y cambiar el orden de seguridad posterior a la Guerra Fría. El conflicto sacudió los mercados financieros mundiales: las acciones se desplomaron y los precios del petróleo subían ante las preocupaciones de que las facturas de calefacción y los precios de los alimentos se dispararán.

La condena llovió no solo desde Estados Unidos y Europa, sino de Corea del Sur, Australia y más allá, y muchos gobiernos alistaban nuevas sanciones. Incluso líderes amistosos como el húngaro Viktor Orban buscaron distanciarse de Putin. El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que su objetivo era aislar a Rusia de los mercados financieros del Reino Unido cuando anunció sanciones en respuesta a la invasión.

Johnson anunció la congelación de los activos de todos los grandes bancos rusos y planes para impedir que las empresas rusas y el Kremlin recauden dinero en los mercados británicos.

Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU vote el viernes una resolución condenando a Rusia por la invasión y exija la retirada inmediata de sus fuerzas. De antemano se sabe que Rusia vetará la medida, que es legalmente vinculante, dijo el jueves un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar al respecto.

Estados Unidos y sus aliados en la OTAN no han mostrado indicios de que enviarán tropas a Ucrania, por temor a que eso derive en una guerra más grande. En cambio, movilizaron tropas y equipos alrededor del flanco occidental de Ucrania.

La OTAN también reforzó a sus miembros en Europa del Este como medida de precaución.

No se equivoquen: defenderemos a todos los aliados contra cualquier ataque en cada centímetro del territorio de la OTAN’, dijo el jefe de la organización, Jens Stoltenberg.

Estados Unidos desplegó fuerzas adicionales en Alemania para reforzar la alianza.

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