Analfabetos de Doblado

Analfabetos de Doblado
Foto: Esaú Gónzalez

Manuel Doblado, Gto.- María Guadalupe Plascencia Méndez, es una mujer que a sus 40 años de edad, quien vive en la comunidad de San Isidro, no sabe leer ni escribir, pues cuando era niña, comentó que sus padres le decían que no servía para el estudio. Sin embargo ahora que es madre de dos niñas, aseguró que intentará que al menos terminen la secundaria, por que esta difícil la vida.

En la actualidad en Manuel Doblado, tan sólo existen 21 secundarias, divididas en 286 comunidades, que brindan servicio a toda la población estudiantil, por lo que la falta de espacios aunado a la largas distancias que tiene hacen que un gran número de habitantes opte por dejar de estudiar o viajar como ilegal a los Estados Unidos.

María Guadalupe es una mujer que a su edad, ha luchado en contra del analfabetismo y los problemas económicos, ya que a pesar de no contar con estudios, su voluntad que es que sus hijas sí lo puedan hacer.

Expresó que cuando era niña, sus padres le dijeron que era mejor trabajar que ir a la escuela, por que de todas formas sí llegaba a terminar la primaria o secundaría en el municipio no había empresas que la pudieran contratar.

La mujer dijo que hace trece años trabajó como ilegal en los Estados Unidos y en sus últimos tres años atravesó el desierto con su esposo, donde procreo una hija en el país «de los billetes verdes».

Con la esperanza de mejorar las condiciones de vida que llevaba optó por tomar un camión que la llevará a Tijuana y posteriormente pasar la línea fronteriza que divide a México de los EU.

La dobladense caminó durante tres días seguidos por el desierto hasta llegar a un pueblo, donde se subió a un camión que la trasladó a los Ángeles California con uno de sus cuñados; a partir de ese día comenzó a trabajar en una fábrica de papas.

«Me llevó mi esposo por el desierto, pero agarraron a todos los que iban; nosotros nos quedamos solos y seguimos caminando porque ya me sabíamos el camino; llegamos a Óregon, tuvimos una chavalita, pero nos deportaron, después quisimos pasar otra vez y nos regresaron varias veces hasta que mejor nos regresamos al rancho», dijo.

María Guadalupe Plascencia Méndez, continuó al señalar que no le ha hecho falta saber leer o escribir, por que el único grado que ha tenido que sobrepasar es el dinero, ya que es la parte medular para que se desarrollo su familia.

Finalmente la dobladense, aseguró que intentará que sus hijas adquieran un poco de conocimientos, ya que comentó “los tiempos han cambiado, es necesario que vayan a la escuela, por que cuando menos hay que saber escribir su nombre”

 

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