
Huanímaro, Guanajuato.- Identificar las dificultades de aprendizaje, compartir experiencias entre docentes y transformar los acuerdos del Consejo Técnico Escolar en estrategias dentro del aula permitió a la primaria Mariano Abasolo de la Comunidad de San José de Ayala, del municipio de Huanímaro, fortalecer los conocimientos de sus estudiantes y obtener resultados positivos.
El proceso comenzó con el análisis de las evaluaciones diagnósticas, mediante las cuales los docentes identificaron áreas de oportunidad, principalmente en comprensión lectora, lectoescritura y pensamiento matemático. Estos resultados se llevaron a las sesiones de Consejo Técnico Escolar, donde maestras y maestros compartieron las problemáticas de sus grupos y establecieron acciones para atenderlas.
Reina Isabel Guevara Rivera, quien estuvo a cargo de quinto grado, explicó que el trabajo colegiado permitió pasar del diagnóstico a la planeación de actividades específicas, considerando los Procesos de Desarrollo de Aprendizaje (PDA) que representaban mayores dificultades para las niñas y los niños.
“Todos los maestros aplicamos, diseñamos e implementamos un plan de atención”, compartió la docente, al destacar que las estrategias se construyeron a partir de las necesidades y características de cada grupo.
Este ejercicio de colaboración permitió que cada docente adaptara su planeación e incorporara materiales lúdicos, recursos concretos y herramientas para favorecer el aprendizaje, sin perder de vista los objetivos comunes establecidos por la comunidad escolar.
En el caso de quinto grado, una de las principales prioridades fue fortalecer la comprensión lectora, al reconocer que entender una instrucción, identificar información relevante y reflexionar sobre lo leído son habilidades necesarias tanto para el trabajo cotidiano como para responder una evaluación.

Para atender esta necesidad, la maestra Reina Isabel implementó actividades de análisis de textos expositivos, planteamiento de preguntas y recuperación de ideas principales, con el propósito de que sus estudiantes desarrollaran una lectura más reflexiva y comprendieran mejor los contenidos.
De manera paralela, en Matemáticas se establecieron ejercicios diarios de cálculo mental, operaciones básicas y resolución de problemas, buscando fortalecer el razonamiento y la aplicación de procedimientos. También se realizaron actividades para familiarizar al alumnado con el llenado de óvalos utilizado en la evaluación RIMA.
Estas acciones se complementaron con el trabajo por proyectos, mediante una planeación que integra los distintos campos formativos, con especial atención a Lenguajes y Saberes, y Pensamiento Científico, donde las evaluaciones iniciales habían identificado mayores necesidades de reforzamiento.
La docente explicó que este modelo de trabajo requiere revisar constantemente los avances del grupo y realizar ajustes a las actividades, ya que las estrategias deben responder a las dificultades que se presentan durante el proceso de aprendizaje.
Los cambios comenzaron a reflejarse en el desempeño de las y los estudiantes, quienes avanzaron en los contenidos que anteriormente representaban mayores dificultades, particularmente en la comprensión de textos y el desarrollo de habilidades matemáticas.
Al conocer los resultados de RIMA, la maestra Reina Isabel reconoció que las estrategias diseñadas desde el diagnóstico y fortalecidas mediante el trabajo colegiado contribuyeron a mejorar los aprendizajes de su grupo.
“Sí se logró avanzar”, expresó, al señalar que los resultados también representan un compromiso para continuar innovando y ajustando las prácticas de enseñanza.
Para la docente, uno de los principales aprendizajes de esta experiencia es que la mejora educativa requiere planeación, seguimiento y disposición para modificar las estrategias cuando las necesidades del alumnado así lo demandan.
La experiencia de la primaria Mariano Abasolo muestra cómo el Consejo Técnico Escolar puede convertirse en un espacio para tomar decisiones pedagógicas conjuntas, donde el análisis de los resultados de RIMA se traduce en acciones concretas dentro de las aulas.


