
México.- Mientras el gobierno federal presume un incremento del 13% al salario mínimo, el encarecimiento de alimentos básicos ha superado ese aumento, al registrar alzas de hasta 25% en frutas y verduras durante el último año.
De acuerdo con los datos presentados, productos esenciales como el jitomate aumentaron 32%, la calabacita 17% y el limón 13%, lo que refleja un impacto directo en el costo de la canasta básica.
Este incremento en alimentos se da en un contexto donde la inflación continúa por encima de lo previsto. Tan solo en la quincena más reciente, el indicador fue del doble de lo esperado, marcando la segunda ocasión consecutiva en que rebasa los pronósticos del Banco de México.
El alza en los precios, especialmente en alimentos, representa un golpe significativo para la población, particularmente para los sectores de menores ingresos, aunque sus efectos ya alcanzan a un espectro más amplio de la sociedad.
Además, el aumento de precios no se limita a productos básicos. El INEGI reportó incrementos en distintos rubros, como boletos de avión, con un alza del 22%; restaurantes, 7%; y educación, 6%.
A este escenario se suma una desaceleración económica. El Indicador Global de la Actividad Económica registró una caída de 0.9% en enero a tasa mensual, lo que representa el peor desempeño para ese mes en los últimos 17 años, incluso por encima de los niveles registrados durante la pandemia.
La caída fue generalizada, afectando a todos los sectores: las actividades primarias como agricultura, ganadería y pesca; las secundarias como la industria y la construcción; y las terciarias, que incluyen servicios, transporte, turismo y salud.
Este panorama evidencia un inicio de año marcado por el encarecimiento del costo de vida y una contracción económica, lo que pone en duda el impacto real del aumento salarial frente a las presiones inflacionarias.