Sin perder la capacidad de asombro

Tal vez eso fue lo que pasó... el ratón se comió al gato.... y se puso tan cerdo que por eso no podía escapar de la ratonera

Mientras le daba un trago a mi biberón, doble con cara de triple, escuchaba aquella canción que decía: «En la ratonera ha caído un ratooooón, con sus dos pistolas y su traje de cowbooooooy…».
Las luces del vitral azul de aquella consola de madera, me invitaban a soñar despierto. El ruido de la aguja rasgando el disco de acetato era hipnotizante.
Pensaba… «Mmmm creo que me hubiera sorprendido si en la ratonera hubiera caído un gato»… pero… en la ratonera ¿¿un ratón??, me sonaba como muy obvio.
Muy vaquero, muy vaquero…. muy gringuito, hablando inglés y además de tener grandes los pies…
Yo creo, que si en la ratonera hubiera caído un gato, en lugar de andar chupando las balas, cruzarse de brazos, tirar balazos y mover sus orejitas… creo que el gato se hubiera quitado las botas y el sombrero, para alcanzar a pasar por entre las fuertes rejas que resguardan la prisión.
En lugar de hablar en inglés («What the heck is this house for a manly Cowboy Mouse?. Hello you! Let me out! And don’t catch me like a trout), mejor hubiera hablado en español…. o con señas, o con dibujos para que le entendieran y lo dejaran salir. Hablar en inglés con alguien que no sabe inglés es imposible la comunicación. Así como hablar en chino, con alguien que no habla chino…
Yo creo que a lo mejor sí había un gato, pero a Cri-Cri «le dio frío» decir que ya se había comido al ratón. O peor aún, que el ratón se comió al gato…
Tal vez eso fue lo que pasó… el ratón se comió al gato…. y se puso tan cerdo que por eso no podía escapar de la ratonera.
¡¡Naaa, no es cierto!!… los gatos son más listos aunque no traigan pistolas, ni se vistan de cowboy.
-¡¡Mamá… sírveme otro biberón doble….!! ¡¡Pero en un biberón sucio!!, porque soy un niño malo… muy malo…
Que todos los días … sean día de la Niña y del Niño. No importa la edad que tengamos. Qué no perdamos esa capacidad de asombro.
Solamente pido eso…. que sigamos soñando despiertos, que se nos haga fácil la vida…
Que nuestra imaginación no tenga límites y que la sonrisa esté en todos los niños del mundo, no solamente hoy treinta de abril, sino todos los días del año…

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