
Guanajuato, Guanajuato.- La salida de vehículos de visitantes a la zona comercial de Valenciana, en el norte de la ciudad, así como los de integrantes y peatones procedentes de la sede que ahí tiene la Universidad de Guanajuato se pone en riesgo por el tránsito procedente de Dolores Hidalgo, por lo que desde hace tres años han solicitado un tope que obligue a disminuir velocidad y dar mayor seguridad.
La solicitud no ha sido atendida; en cambio, se pusieron topes a la misma carretera, pero más abajo: donde la familia Navarro Smith tiene museo, restaurante y locales comerciales.
Salir hacia la carretera para retornar al centro de la ciudad implica el riesgo de toparse con algún conductor que baje demasiado rápido de la sierra de Santa Rosa. Las y los peatones prefieren caminar hasta el cruce que está frente al jardín de Valenciana, donde se ubica la entrada al templo de San Cayetano.

A pesar de la solicitud, hecha desde el rectorado de Luis Felipe Guerrero Agripino, el tope no ha sido colocado. La respuesta del gobierno municipal es que la carretera en esa zona es federal y corresponde a esa instancia autorizarlo y ejecutarlo.
Más abajo, sí

En contraste, un kilómetro más al sur, sobre la misma carretera sí se colocó un tome Al lado poniente están dos escuelas y al lado oriente el polideportivo de Valenciana, propiedad estatal.
Lo que se ha criticado es que adelante se encuentra un restaurante, un museo y un bloque de locales comerciales propiedad del expresidente Alejandro Navarro y la actual presidenta municipal, su esposa Samantha Smith.
Si bien también beneficia a estudiantes y deportistas que esporádicamente cruzan la carretera, la disminución de velocidad gracias al tope permite un cruce más seguro de turistas y visitantes que durante el día acuden a esos negocios.
Esa zona ya tiene más seguridad: en Valenciana siguen a la espera de una solución.


