“Pepe” Arredondo uno de los grandes con La Trinca Fresera

José Arredondo Sánchez, formó parte del equipo Irapuato que duró 38 juegos estuvo invicto bajo el mando del técnico Odilón Mireles

Opina “Pepe” Arredondo que antes el jugador era todo entrega más amor a la playera, no era tanto lo económico, pensaban más en darle a la afición satisfacciones por ello se entregaban en cada juego.

 

 

IRAPUATO, GTO. Por Chavalón. “Pepe” Arredondo como la afición y amigos le conocen, durante las temporadas que jugó con el Irapuato fue el dueño de la parcela izquierda (lateral izquierdo), adelantado a la época defendía atacaba, es una muestra clara de que en el llano fresero hay talento, ya que él surgió del balompié amateur, jugando para equipos importantes de la Primera Fuerza de la L.I.F.A., como  Coca-Cola y Atlético “B”, siendo campeón en la temporada 68-69 con los “Monaguillos” del A.C.J.M., para incursionar en el profesionalismo con la escuadra “mermelada”.

José, se mostró agradecido con la vida y porque Dios le permitió formar una familia feliz, con la que ha vivido los mejores momentos al lado de su esposa, María Nieves Zavala y sus hijos: José, Carlos Alberto, Geovani, Víctor Hugo, Ricardo y Adriana, estos dos  son abogados.

El representante de NOTUS, fue invitado más que entrevistar a “Pepe” a tener amena charla en su casa, donde mostró su área de trabajo ya que se dedica a sobar y tiene fama de que la gente que requiere de sus servicios se recupera satisfactoriamente, pero además mostró la galería de fotos que tiene, gráficas con historia y metidos en el “túnel del tiempo”, fue recordando algo de lo vivido.

¿Cómo llegaste al equipo Irapuato y cuántos años tenías?

“Recuerdo que estábamos jugando en el campo “Revolución” No. 2, el Atlético “B” contra la Prepa y mi vio jugar Max Villalobos, al terminar se acerca y platica conmigo invitándome a presentarme a entrenar con el equipo Irapuato, diciéndome que me presentara a entrenar un martes, en esa temporada fungía como entrenador Carlos Miloc, Yo tenía apenas 20 años de edad”.

“Me presenté como me dijeron en el entrenamiento y tenía ganas, era mi sueño de niño jugar en el Irapuato, así que desde el momento que me alinearon con el cuadro titular como lateral izquierdo luche para quedarme con la titularidad que no fue fácil”.

¿Jugaba el Irapuato en Primera División y quienes fueron tus compañeros?

“Sí estaba en Primera División “La Trinca”, todavía era para mí más motivante. Me sentía bien que la gente me saludaba cuando salíamos a la calle, me veían de otra manera, eso me motivó siempre a sudar la playera como una respuesta al apoyo que nos daba la afición”.

“Me tocó jugar con grandes amigos y profesionales como: Nacho Martínez, Vicente Alvirde, Antuñano, Pedraza, Raúl Ruíz, “Nene” Zapián, Marotti, Avellaneda, Loya, el peruano Lobaton, “Chava” Ruíz, “Pinocho” Olivos, Pastrana, Zamudio, Belmonte, Ulises Maciel, “Pirulete” Saldaña, “Chema” de la Peña, Arturo Razo, Rubén Rivera entre otros en diferentes temporadas, llegué  al equipo  en la temporada 71 si no mal recuerdo”.

  ¿Cuál fue tu primera decepción grande en el futbol profesional?

“Desafortunadamente fue con el Irapuato porque me tocó descender a Segunda División en la temporada 71-72, jugamos contra el Torreón y Mariano Ubiracy, falló un penalty, fue algo doloroso, me sentí triste por la afición”.

¿Jugaste la final por el ascenso ante el Ciudad Madero?

“Claro fue en la temporada 72-73, ese equipo lo dirigía Navarro Corona. Todo estaba preparado para que subiéramos a Primera División, habíamos hecho una buena temporada estábamos motivados, la afición abarrotó el graderío se veía bonito el estadio; habíamos empatado a 0 goles en el primer juego, pero perdimos 2 goles a 0 en nuestra casa, fue una de las derrotas más amargas en mi carrera como futbolista, se fue la oportunidad de regresar al máximo circuito del futbol profesional”.

¿Es verdad que se vendieron y por eso perdieron?

“Eso fue lo que se escuchó en aquella ocasión, pero te puedo decir que no es verdad. Nosotros queríamos ganar para darle a la gente la satisfacción de tener nuevamente equipo en Primera División, hicimos el esfuerzo pero no nos salieron las cosas y perdimos. Nunca como profesional manche mi trayectoria”.

¿Tuvieron otra oportunidad de subir a Primera División?

“Sí jugamos la final contra “Tecos”, pero perdimos 1 gol a 0, así se esfumó otra oportunidad de que “La Trinca”, jugará en Primera, esto fue en la temporada 73-74, si no me fallan las fechas porque ya pasaron muchos años.”

¿Te tocó vivir los 38 juegos que duró Irapuato sin perder?

“Si fue algo inolvidable, nos dirigía Odilón Mireles. Recuerdo que el portero era el “Puck” Rodríguez, para mí el mejor portero que llegó al Irapuato en esa época, pero también estaban jugadores como “Cuco” Estrada, “Medico” Reyes, Rafael Márquez, “Toro” Castro, Daniel Razo, “Charchai” Morales, Santiago Fernández, Jesús Guerra, Malacara así como el “Chino”, Azpeitia entre otros que no recuerdo”.

“No se sí ese récord ya lo haya roto algún otro equipo aquí en México, pero Irapuato hizo historia la temporada 74-75 y quizá pocos aficionados recuerden esta etapa de la historia del Irapuato”.

¿Recuerdas qué equipo les quitó lo invicto?

“Sí recuerdo, nos ganó el Salamanca 2 goles a 0, nos dolió porque era un clásico. Llegamos mal tuvimos tiempo entrenar en forma y perdimos, todos andábamos mal en ese juego”

¿Cuántas temporadas jugaste con el Irapuato y en que otros equipos jugaste?

“No recuerdo bien, pero fueron varias, para la temporada, después de jugar con el Irapuato me fui al Salamanca y ahí me trataron muy bien Don Fernando Carbajal Servir, que era directivo de los “petroleros”, incluso me regalaron mi carta, posteriormente jugué en los “Linces” de Celaya y de ahí pasé a la Universidad Veracruzana, don duré un año ya que me llamó Navarro Corona, con el cual hice buena amistad desde que estuvimos en Irapuato”.

¿Cuánto te dieron por tu carta?

“Qué crees, en aquél entonces uno no sabía mucho de esto y nunca la negocié. Me la dieron los directivos del Salamanca, enmarqué el documento y aquí lo tengo como un bonito recuerdo más. Como todo lo que te he comentado”.

¿En qué año te retiraste del futbol profesional?

“Fue en 1978-79, tenía 36 años de edad, pero me hablaron de Estados Unidos y jugué en un equipo de Santa Ana, California, algún tiempo y fue algo diferente para mí, jugar en otro País y me fue bien gracias a Dios, ahí fui campeón con el equipo de Santa Ana, había buen nivel de futbol era una liga importante donde jugaban gente de la calidad de “La Cobra” Muñante, quien fue también seleccionado peruano, Cossio, Cerda Canela entre otros, como premio nos pagaron un viaje a San Francisco”.

¿Se ganaba bien como futbolista profesional?

“Mira mi primer sueldo con el Irapuato fue de 2 mil pesos, lo que más llegué a ganar fueron 20 mil pesos, pero eran otros tiempos el dinero rendía. Los jugadores que más ganaban en esa época eran Marino Guevara, Rafael “Güero” Márquez, “Médico” Reyes, pero a ellos los asesoraba Sergio Bravo, quien era buena persona y sabía de eso”.

¿Quién consideras fue el mejor jugador del Irapuato?

“Para mí, Max Villalobos jugadorazo quien llegó a estar en la central con el “Gorila” Martínez, era uno de mis ídolos, me dio consejos y le aprendí mucho”.

¿Qué jugadores de tu época fueron tus ídolos?

“Estaba el “Campeón” Hernández, “Halcón” Peña, “Chava” Reyes, puro jugador con corazón con amor a la playera”.

¿Crees que los futbolistas en la actualidad perdieron el amor a la playera?

“Son otros tiempos, hoy se juega más por lo económico que con el corazón y no los critico, cada quien vive su tiempo. Antes te entraban duro y te limpiabas con salivita y tierrita y te  parabas luego luego, hoy te entran fuerte y hacen un show hasta en eso ha cambiado el futbol”

¿Qué recuerdas de tus ex entrenadores y por qué?

“Cada uno fue jugador con diferente estilo y como técnico aplicaba algo de ello, sumado a su carácter forma de ser y ver el futbol, como Carlos Miloc, Odilón Mireles y José Navarro Corona, los recuerdo porque fueron grandes personas, amigos antes que entrenadores”.

¿Supiste administrar lo que te dio el futbol?

“El futbol me dio felicidad, bonitos recuerdos y a mi familia y amigos. Siendo joven no sabes de administrar el dinero, me falto alguien que me orientara al respecto, pero también el futbol me dio esa mentalidad de ganador para salir adelante de levantarme de las caídas y ser entrenador no me gusto, así que aprendí a sobar y aquí sigo. Me acordé de Don Eziquio el que nos sobaba, buena persona”.

¿A tus hijos les dio por jugar futbol, alguno ha sido profesional?

“Si, Víctor Hugo jugó en el Santos, Puebla y Cruz Azul. Geovani jugó con el Colo-Colo en E.U., y en el Morelia de México y José Arredondo jugó en Estados Unidos, a Carlos Alberto no le gustó y mi hija Adriana es abogada, son mi adoración junto con mis nietos”.

¿Cuál es tu opinión sobre la afición de Irapuato?

“Eso ni se pregunta, la afición local es la mejor, lamentablemente los cambios de directiva y los altibajos del equipo no les han dado las alegrías que se merecen”.

“Quiero agradecerle a NOTUS, su interés en acordarse de nosotros jugadores de mi generación que vivimos buenos y malos momentos con “La Trinca”, porque las nuevas generaciones pueden conocer algo de “Pepe” Arredondo y de los compañeros del esas temporadas que jugué  con el Irapuato, gracias por este rato ameno que me hiciste pasar Chavalon, recordando algo de mi historia”.

Para el anecdotario:

  • José Arredondo Sánchez, figura de “La Trinca Fresera” quien formó parte del equipo Irapuato que duró 38 juegos invicto bajo el mando del técnico Odilón Mireles y quien jugó la final por el ascenso a la Primera División contra el Ciudad Madero que perdieron 2 goles a 0, ante la desilusión de la afición local en la temporada 72-73.

  • Opina “Pepe” Arredondo que antes el jugador era todo entrega más amor a la playera, no era tanto lo económico, pensaban más en darle a la afición satisfacciones por ello se entregaban en cada juego.

  • Nunca se vendieron en ningún juego y en ninguna final. Jugar profesionalmente fue para este fresero un sueño que tuvo de niño cuando jugaba en el barrio y que se volvió realidad; ser profesional y que su familia y la afición lo vieran desde la tribuna. Es de los pocos futbolistas que nunca negocio su carta, se la regalaron cuando jugaba para el Salamanca y la tiene como recuerdo.

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