
Guanajuato, Guanajuato.- Con una velada que reunió el talento de jóvenes intérpretes y la experiencia de grandes maestros, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) presentó el programa “Nuevas voces, grandes maestros” como parte de su Segunda Temporada 2026 y de la Universiada Cervantina. El concierto tuvo lugar en el Teatro Juárez y contó con la participación del director invitado Luis Manuel Sánchez y del violinista Adrián Barrera.
La velada inició con la interpretación de las miniaturas ganadoras del certamen DAAD – DEC – DEMAE – OSUG, un concurso único en el país que brinda a estudiantes de composición la oportunidad de escuchar sus obras interpretadas por una orquesta sinfónica profesional. La dictaminación de las obras ganadoras estuvo a cargo de integrantes de la OSUG y del director invitado Luis Manuel Sánchez. En este marco se presentaron “Omnia mutantur“, de Vanessa Guadalupe Méndez Martínez, ganadora del tercer lugar; posteriormente, “Hijos del tiempo“, de Joana Itzel Marcela López Almaguer, acreedora del segundo lugar; y finalmente, “El viejo y el mar“, de Gustavo Botello Avilés, obra ganadora del primer lugar. Estas piezas abrieron el encuentro al dar espacio a nuevas propuestas de creación musical y al talento emergente, al tiempo que reafirmaron el compromiso de la Universidad de Guanajuato con la formación artística de sus estudiantes mediante experiencias de alto valor académico y profesional.
Posteriormente, la OSUG interpretó el Concierto para violín y orquesta en mi menor, Op. 64, de Felix Mendelssohn. La interpretación estuvo a cargo del violinista Adrián Barrera, quien asumió el papel solista en una pieza con los movimientos Allegro molto appassionato, Andante y Allegro non troppo.
El diálogo entre el violín y la orquesta permitió recorrer los contrastes de una obra caracterizada por su elegancia y riqueza melódica. La interpretación destacó la expresividad del instrumento solista mezclándose con el acompañamiento de la agrupación universitaria.

Tras el intermedio, la OSUG ofreció la Sinfonía n.º 3 en mi bemol mayor, Op. 97, “Renana”, de Robert Schumann. La obra, compuesta en 1850, presentó cinco movimientos: Lebhaft (Vivo), Scherzo: sehr mässig (Muy moderado), Nicht schnell (No rápido), Feierlich (Solemne) y Lebhaft (Vivo). Esta estructura permitió apreciar la riqueza orquestal de Schumann.
El director invitado, originario de la Ciudad de México y egresado con honores de la Facultad de Música de la UNAM, cuenta con una amplia trayectoria al frente de agrupaciones sinfónicas y operísticas nacionales e internacionales.
Por su parte, Adrián Barrera aportó su experiencia como violinista y solista. Formado en México y Estados Unidos, el músico ha desarrollado una trayectoria que incluye presentaciones en distintos países y reconocimientos en concursos nacionales e internacionales.
La Universidad de Guanajuato y su Orquesta Sinfónica a través del programa “Nuevas voces, grandes maestros” permitió al público disfrutar de una propuesta que impulsa a las nuevas generaciones de músicos.
