
Guanajuato-Irapuato, Gto.- Miles de peces aparecieron muertos en las orillas de la Presa La Purísima, ubicada entre los municipios de Guanajuato e Irapuato. El hecho fue reportado por pobladores y visitantes y se registra desde este fin de semana.
Lugareños han expresado a través de las redes sociales su preocupación por este hecho, dado que muchos de ellos y que habitan comunidades rurales de los alrededores como El Zangarro, Puentecillas, Cuevas, San José de Llanos y Molineros, viven de la pesca.
Pero volviendo a la mortandad de peces, miles de estos comenzaron a flotar y ser arrojados a las orillas del cuerpo de agua los cuales comenzaron a descomponerse generando olores desagradables, aumentando la contaminación del aire, del agua y de la tierra.
A reserva de lo que determinen las autoridades, la muerte masiva de peces pudo deberse a factores como las altas temperaturas, lo que disminuye drásticamente el oxígeno; aguas residuales y desechos, pues todas las aguas negras de la ciudad y de las rancherías aledañas van a desembocar a La Purísima sin tratamiento alguno; fugas de rellenos sanitarios o arrastre de fertilizantes, entre otros, señalaron habitantes del lugar.
El cuidado de la Presa La Purísima involucra a los tres órdenes de gobierno: Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), como responsable de la administración, control de avenidas y distribución del agua; la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT), que administra la zona al estar decretada como Área Natural Protegida; la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato (CEAG) que monitorea los niveles de captación; y los municipios de Guanajuato e Irapuato que vigilan sus niveles para prevenir riesgos a la población, además de atender temas de ecología local; y el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIMAPAG), que debe tratar el agua procedente del municipio capitalino para llegue sin contaminantes a la presa.
Hasta este lunes no ha habido respuesta oficial sobre el ecocidio.
La Presa La Purísima y su zona de influencia es Área Natural Protegida, polígono que incluye el embalse, el Cerro del Sombrero y los vestigios del antiguo pueblo de El Zangarro que quedó sumergido por las aguas del vaso de captación, cuyo templo, también anegado, de vez en cuando sale a la superficie.

