
Por Jazmín Padilla.
México es también un destino “vacacional” elegido por algunas especies migratorias de animales, que transitoriamente vienen a nuestro país como centro de reproducción y hogar temporal.
La migración es un evento crucial para la regeneración y el mantenimiento del ecosistema que funge como hogar temporal. México recibe principalmente de Estados Unidos y Candada especies voladoras y acuáticas, generalmente en las temporadas de otoño e invierno.
El crudo invierno de los países vecinos del norte no presentan las condiciones adecuadas para el desarrollo de algunos animales. El ciclo de migración es característico de cada especie y es posible encontrar avistamientos temporales a través de la ruta que sigue cada animal. Destacando las mariposas, ballenas, aves y tiburones como los principales migrantes al territorio mexicano.
Las mariposas Monarcas, provenientes del sur de Canadá y Estados Unidos, estas han elegido los bosques de Michoacán como destino reproductivo de migración. Sin embargo, este espectáculo natural se encuentra en riesgo, ya que, éstas mariposas, se encuentra en el listado de la NOM-059-SEMARNAT-2010 como una especie en riesgo de extinción. La principal causa de riesgo para la mariposa monarca es la drástica disminución de la planta de algodoncillo, que es el sitio de puesta de huevos y alimento de las orugas. A su vez, esta reducción del algodoncillo se debe al uso de plaguicidas para su control por parte de sistemas agrícolas, ya que es considerada como maleza invasora para cultivos de la región.
Las aves, son el principal grupo faunístico migratorio hacia México. Se estima una tercera parte del total de las aves mexicanas son migratorias. Debido a su asombrosa capacidad de orientación, las aves son capaces, a través de generaciones de recordar y seguir la ruta a su destino.

Dentro de las aves destacan: el colibrí de cola ancha, que tras 800 km de migración elige las regiones céntricas y del sur del país; la golondrina común, que destaca por su adaptación a zonas urbanas y su memoria que les permite encontrar el sitio del nido del año anterior. El pato cabeza roja prefiere las lagunas costeras de México y el Caribe. El pelícano blanco elige climas cálidos del Lago de Chapala, así como aguas de Jalisco y Michoacán.
En Yucatán, la Reserva de la Biósfera de Calestún es el destino invernal de los flamencos rosados donde descansan, se alientan y reproducen. Son también un componente esencial para el mantenimiento de los ecosistemas de los manglares del sureste de México.
En el caso de los animales marinos destacan dos especies de ballenas. En Puerto Vallarta, especialmente Bahía de Banderas, el destino reproductivo de cientos de ballenas jorobadas. Por otra parte, las lagunas de la península de Baja California reciben a la ballena gris; la cual es considerada una de las migraciones más impresionantes entre mamíferos, recorriendo más de 8 mil kilómetros desde las heladas aguas de Alaska.
También encontramos al tiburón toro, que entre los meses de diciembre a marzo se alberga en las aguas de Playa del Carmen donde los manglares ofrecen el hogar ideal para reproducción y protección a sus jóvenes crías.
Preservar la calidad del aire, agua y ecosistemas en general es crucial para que las tasas de migración sean exitosas a igual que el equilibrio de los ecosistemas que los alberga.