
Estados Unidos.- José Guadalupe Ramos Solano dejó Silao en sus veintes para vivir el Sueño Americano, tras su captura por el ICE, murió detenido. A sus 52 años ya tenía una familia; era empleado en una lavandería y “no era un criminal, era un trabajador dedicado”, de acuerdo con su hijo.
Según los primeros reportes, José Guadalupe perdió la vida el 25 de marzo en el centro de procesamiento de California, mientras se encontraba bajo la custodia de las autoridades migratorias. Aparentemente estaba inconsciente en su estancia y fue llevado a recibir atención médica en un hospital en Victorville, donde murió.
José Guadalupe era esposo, padre y trabajaba en una lavandería
El silaoense vivía con su esposa Antonia Tovar y sus dos hijos; José y Gloria en Los Ángeles. Desde los 24 años residía en Estados Unidos.
El migrante se ganaba la vida en una tienda de ropa y una lavandería industrial. Su historial clínico incluía varios problemas médicos como diabetes, hipertensión e hiperlipidemia.
Su familia lo describió como una buena persona, así como padre y esposo.
Exigen justicia por su caso: indignación nacional
La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que tomará medidas para que su muerte no quede impune, uniéndose el gobierno del estado y del municipio de Silao. Las autoridades brindarán apoyo a la familia.
14 mexicanos, incluido José Guadalupe, han fallecido en centros de procesamiento del ICE, por lo que el gobierno nacional participa en la demanda colectiva contra la agencia estadounidense por los familiares de las víctimas.
