
México.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene bajo vigilancia un brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, luego de confirmarse varios contagios y al menos tres fallecimientos relacionados con este virus poco común.
El caso ha llamado la atención de autoridades sanitarias internacionales debido a que se investiga la presencia de la cepa Andes, considerada una de las pocas variantes del hantavirus que puede transmitirse entre personas en contactos estrechos.
El crucero realizó un recorrido por zonas de la Antártida y el Atlántico Sur. Los primeros casos comenzaron a detectarse entre marzo y abril de este año.
El primer fallecimiento confirmado fue el de un pasajero neerlandés de 70 años que murió el 11 de abril durante el viaje. Días después también falleció su esposa, quien había sido evacuada a Sudáfrica para recibir atención médica.
Hasta ahora, organismos internacionales reportan entre siete y ocho casos confirmados y sospechosos relacionados con el brote, mientras decenas de personas continúan bajo seguimiento epidemiológico.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores infectados. El contagio suele ocurrir cuando una persona inhala partículas provenientes de orina, saliva o heces de ratones contaminados.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular, cansancio, dolor de cabeza y dificultad para respirar. En algunos casos la enfermedad puede agravarse rápidamente y derivar en complicaciones pulmonares severas.
El virus fue identificado originalmente en la década de 1950 en Corea del Sur, cerca del río Hantan, del cual tomó su nombre.
La OMS reiteró que el riesgo para la población general continúa siendo bajo y recordó que la principal vía de contagio sigue siendo el contacto con roedores infectados.
Actualmente no existe una vacuna específica contra el hantavirus ni un tratamiento antiviral definitivo, por lo que la atención médica se concentra en soporte respiratorio y cuidados intensivos en pacientes graves.
Autoridades sanitarias recomendaron evitar contacto con roedores, limpiar con protección espacios cerrados o abandonados y desinfectar superficies posiblemente contaminadas.

