Abasolo, Guanajuato.- El cerro conocido como El Brinco del Diablo, en la zona colindante con la colonia Lomas de Santa María, presenta aparentes signos de inestabilidad, evidenciados por el incremento en la profundidad de grietas y la presencia de rocas de gran tamaño con riesgo de caer.
En la ladera se observan fisuras que, tras los recientes eventos, muestran separación progresiva del terreno, lo que incrementa el riesgo de caída de material hacia zonas habitadas.

Semanas atrás, en el municipio se registró un enjambre de microsismos que provocó desprendimientos en esta misma área, además de grietas en viviendas y edificios, así lo reportaron las autoridades.
El presidente municipal, Job Gallardo, informó que ya se trabaja de manera coordinada con Protección Civil del Estado para realizar estudios técnicos que permitan determinar el nivel de riesgo y definir acciones preventivas.

Este fenómeno ocurre en un contexto más amplio: Abasolo forma parte de una zona del Bajío con antecedentes de hundimientos y fallas geológicas activas. Reportes técnicos han documentado que el municipio presenta subsidencia —hundimiento del suelo— de hasta varios centímetros por año.

Especialistas atribuyen esta problemática principalmente a la sobreexplotación de los mantos acuíferos, lo que provoca el reacomodo del subsuelo, genera fracturas y debilita la estructura del terreno.
En este escenario, la combinación de fallas geológicas, extracción intensiva de agua y actividad sísmica reciente incrementa la vulnerabilidad del municipio.

Fotografías y video por: Abraham Gee.