
Dolores Hidalgo, Guanajuato.- Familiares de las víctimas del accidente automovilístico ocurrido el pasado jueves 12 de marzo de 2026 sobre la carretera San Luis de la Paz–Dolores Hidalgo denunciaron una presunta equivocación por parte de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato durante el proceso de entrega de los cuerpos, lo que provocó retrasos en los servicios funerarios.
En el percance murieron cuatro hombres, cuyos cuerpos fueron levantados por personal de la fiscalía y trasladados al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde se realizaron las necropsias de ley y se integró la documentación necesaria para su posterior entrega a los familiares.
De acuerdo con el testimonio de los afectados, una vez concluidos los procedimientos forenses, los cuerpos fueron entregados a las funerarias contratadas por las familias.
El procedimiento parecía normal, ya que los restos fueron entregados dentro de bolsas fúnebres cerradas y etiquetadas con los nombres correspondientes.
Sin embargo, al momento de iniciar los trabajos de embalsamamiento, familiares comenzaron a notar inconsistencias físicas que no correspondían con sus seres queridos, lo que generó sospechas de que los cuerpos habían sido intercambiados. Ante esta situación, se notificó de inmediato a la fiscalía.
Personal de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato acudió a las funerarias para revisar el caso y determinó recoger nuevamente los cuerpos para realizar una verificación e identificación adecuada.
Durante la revisión, se confirmó que los restos habían sido entregados de manera incorrecta. Además, se detectaron errores en la documentación, como apellidos mezclados, datos personales equivocados y discrepancias en las edades de las víctimas.
Tras aclarar la identidad de cada uno de los fallecidos, la fiscalía tuvo que corregir los registros oficiales y emitir nueva documentación para posteriormente realizar una segunda entrega de los cuerpos, ya correctamente identificados, a las funerarias correspondientes.
El proceso se prolongó durante gran parte de la noche del sábado 14 de marzo en la ciudad de Dolores Hidalgo, lo que retrasó la preparación de los cuerpos y los servicios de velación, generando molestia y angustia entre los familiares.
El incidente ha vuelto a poner en el centro del debate los protocolos de manejo e identificación de cuerpos dentro del Servicio Médico Forense, luego de que los afectados señalaran que errores administrativos y de identificación agravaron un momento ya de por sí doloroso tras la pérdida de sus seres queridos.