El día que unos niños quedaron frente a frente con un coyote en la Sierra de Huanímaro

Una advertencia de su abuelo y el encuentro con un coyote oculto entre los árboles marcaron una de las anécdotas que Juan Vargas recuerda de su infancia en el campo

El coyote estaba ahí, entre las ramas de un árbol, acechando.

Huanímaro, Guanajuato.- Niños que pastoreaban cabras en la Sierra de Huanímaro, señalaron que se encontraron con un coyote; el animal estaba encima de la rama de un árbol en posición de asecho.

Juan Vargas acompañado de dos de sus primos fueron al cerro con la consigna de llevar a pastorear a las chivas, a petición de su abuelo Isidro López, los cuatro niños tomaron camino desde la comunidad de San José de Ayala.

Antes de partir el abuelo les dijo que tomaran precauciones en caso de encontrarse a un coyote, pues aseguró que estos animales son muy ladinos. “en caso de que se topen con un coyote no lo vean a los ojos por que los hipnotiza y se los come”.

Juan Vargas, originario de Huanímaro.

Con esta advertencia los niños se dirigieron hacia el cerro. Ya internados entre la maleza, uno de ellos susurro y dijo, “no caminen más, quédense quietos, ahí adelante hay un coyote”. Juan respondió a su primo que él no veía nada, a lo que su primo contesto, que se fijara ben que el coyote estaba arriba de una rama, en una postura de ataque.

Los niños recordaron las palabras del abuelo y se quedaron inmóviles, sin voltear a ver al animal directamente a los ojos, pero si pendientes de cada movimiento en caso de que quisiera atacarlos salir corriendo.

No pasó mucho tiempo cuando de entre las hierbas crecidas del cerro una liebre saltó y el coyote salió despedido en busca de cazar a la presa.

Esta anécdota fue una de muchas que vivió Juan Vargas en compañía de sus doce primos, que cada vacaciones, se juntaban en la casa del abuelo, en la comunidad huanimarense, ya fuera ir a pastorear a las chivas o ir a quitarse el calor nadando a una noria, o simplemente ir a explorar los alrededores, así hace cuarenta años fue la ocasión en que estos niños divisaron en la Sierra de Huanímaro a un coyote.

Sabias que:
Los conejos y liebres no son roedores como tradicionalmente se les ubica, en realidad están clasificados como lagomorfos.

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