
Guanajuato, Guanajuato.- La clínica del ISSSTE de Guanajuato capital está en crisis: sólo tiene tres médicos para consultas y la mayor parte de los servicios especializados son canalizados a clínicas de León e Irapuato. Lo más grave se presenta en el área de maternidad, en la que atienden a mujeres embarazadas. Pero al no haber servicio, debido a que fue clausurado por no tener condiciones adecuadas, las trasladan a otras ciudades, principalmente a León.
Usuarios han señalado que la clínica ISSSTE de esta capital cuenta con solo tres médicos para consulta, dos en urgencias y un grupo de cinco enfermeras para todas las instalaciones. Lo único que les permite atender es tener un buen número de camilleros, quienes no se dan abasto para los traslados a otras ciudades.
Por la tardé, después de las 14 horas, ya no hay consulta familiar porque no hay médicos. Tampoco hay consulta por internet, ni por teléfono y nada más asignan tres médicos por cada jornada y ante la necesidad de una persona enferma, tiene que llegar a las 4 de la mañana, para alcanzar cita, pero nada más dan 10 consultas.
Clausuraron el espacio de partos
El pasado 18 de mayo, la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) clausuró el espacio de tococirugía, esto es donde se atiende a las mujeres que están por parir a sus bebés, de la clínica del ISSSTE de esta ciudad.
Los sellos de suspensión fueron colocados por personal de la Dirección General Contra Riesgos Sanitarios la que depende de la Secretaría de Salud de Guanajuato. El hecho trascendió por denuncia anónima a un medio local, pues ni el gobierno estatal ni el federal dieron información al respecto.
En comunicación social de la SSG respondieron que en la clínica “hay otros espacios en los que se podría atender a las mujeres que están en trabajo de parto”.
Al informar de la respuesta de Comunicación Social de la SSG, a quien denunció el problema y a especialistas en la materia, señalaron que esa respuesta es absurda, y que al suspender el espacio de tococirugía de la clínica del ISSSTE no se puede atender como se debe a las mujeres que entren en trabajo de parto, pues el riesgo de que se complique el proceso tanto para la madre como para el producto se incrementa sensiblemente.
En la clínica del ISSSTE de Guanajuato nunca había sucedido un problema como el de la suspensión del área de tococirugía. Se presume que la suspensión fue por las remodelaciones que se hicieron al interior del espacio.
Entre las remodelaciones cuestionadas está la colocación de un sanitario en el área de partos, y que el transfer, se ubicó hasta el fondo del lugar. El transfer es el área a la que no se debe entrar sin vestir el equipo necesario, para no contaminar.
Contra el actual director de la clínica, doctor Oscar Ponce, ha habido anteriormente más críticas por presuntas ineficiencias, como el de que permitió que se dejara de prestar el servicio de cuidados intensivos, para lo que se tenía el espacio adecuado y el personal. Se informa que en lo que era la Unidad de Cuidados Intensivos, se colocó un tomógrafo inservible.
Este problema sucedió ya hace cerca de cuatro años, la desaparición de la UCI, lo que no deja de ser un problema vigente, de manera que si llega un paciente con riesgo grave de fallecer a la clínica del ISSSTE se le atiende de la mejor manera posible pero no con la calidad que se le podría atender si estuviera funcionando la UCI.
La Dirección General Contra Riesgos Sanitarios, quien fue la que determinó la suspensión, es la autoridad estatal encargada de vigilar, regular y fomentar la seguridad sanitaria en Guanajuato (incluyendo alimentos, servicios de salud y publicidad).
Su relación con la COFEPRIS es de coordinación: al ser la COFEPRIS la autoridad federal, delega facultades y establece acuerdos con esta dirección estatal para ejecutar las normas a nivel local.
