CIVI: Visualizando un mundo diferente

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Por | Hugo André Ramírez Llanas

Irapuato, Guanajuato.- Pasando un día normal y caluroso en esta primavera por la colonia de Los Príncipes. Algunos carros y personas transitan realizando su día a día, bajando de la camioneta y con dirección a conocer un lugar nuevo, el CIVI.

Parecería que hay una incógnita acerca de ese lugar. Llega el momento de tocar el timbre. Pasan unos minutos y finalmente abre el intendente o guardia del CIVI.

El CIVI es un centro integral para las personas con discapacidad visual; al interior se percibe un  ambiente tranquilo, un lugar con mucha luz a pesar de que los ojos de sus alumnos no la pueden ver.

Un día en CIVI

Cinco años atrás, llegó José Luis Villanueva quien perdió la vista a raíz de su enfermedad la diabetes y su vida dio un giro radical hace siete años.

José Luis tiene 60 años, desde que perdió la vista ha pasado “momentos muy duros”, fue su familia la que le dijo que existía el CIVI y al principio aunque mostró renuente a entrar para recibir rehabilitación y asesoría, su estilo de vida se ha tornado de manera  positiva.

Entrevistado por Notus, José Luis Villanueva platicó su experiencia dentro del CIVI, donde toma clases de computación, practica el teclado y junto a sus compañeros se sabe cada tecla. En medio de sus clases toma un receso para la comida y continúa; también ha aprendido a fabricar alebrijes, dragones, conejos, de todo, incluso cocodrilos. Salen a dar presentaciones sobre las actividades aprendidas.

José Luis tiene una banda musical junto a sus compañeros quienes tocan el teclado, la batería, la guitarra, la simantra, triángulo, el guiro, en fin, toda clase de instrumentos que interpretan en clase durante dos horas; por su parte José Luis sabe usar el teclado y el piano. Al término de clase se prepara para volver a casa después un largo día.

José Luis contó que le ha sido “muy duro cuando inició” su aprendizaje en CIVI e incluso para José Luis el abecedario era “trabajoso”, así como también el teclado de música, habilidades que ha ido desarrollando.

Relató su experiencia con el braile y que “hay que estarle picando a la regleta”. Además dio catedra de cómo se usa el braile y que se compone de regleta y punzón; añadió que hay seis cajetines para empezar el braile y  ejemplificó que “la A es el cajetín uno, la b es el cajetín uno y dos, la C es el cajetín uno, cuatro. Con esta regleta se marca. Aquí le hacemos el piquete con un punzón y en la hoja ya sale”.

Asimismo José Luis explicó que “el braile se escribe de derecha a izquierda y se lee de derecha a izquierda los puntitos”.

Personas como José Luis Villanueva forman parte del CIVI. Esta asociación cuenta con 36 alumnos que van desde los 4 meses hasta adultos mayores y se encuentran al servicio de invidentes desde 1985.

Énfasis

El Centro Integral para las Personas con Discapacidad Visual (CIVI) se encarga de la rehabilitación y adaptación de débiles visuales para que logren ser independientes, mejorando su calidad de vida.

La finalidad es “asesorar y sensibilizar a la sociedad y de esta manera contribuir a un cambio cultural social en general y exista empatía con las personas discapacitadas”, de acuerdo al propio patronato.

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