
Huanímaro, Guanajuato.- Algunos campesinos del municipio de Huanímaro se encuentran en una situación crítica, la combinación de factores climáticos adversos y la caída en los precios del trigo y el garbanzo ha colocado a este sector en problemas económicos graves, así lo informó Alfonso Chávez “sembrar ya no garantiza recuperar la inversión”.
El campesino local relató que el panorama comenzó a complicarse desde el año pasado, cuando una fuerte granizada dañó varias hectáreas de cultivo. Aunque algunos lograron sembrar entre dos y cuatro hectáreas, las pérdidas fueron significativas y, hasta ahora, no han logrado recuperarse.
“¿Con qué vamos a pagar todo eso?”, cuestionó Alfonso, al referirse a las deudas acumuladas tras la mala temporada. Aseguró que los apoyos gubernamentales han sido insuficientes o inaccesibles; en algunos casos, mencionó incentivos de hasta 5 mil pesos por hectárea, pero muchos no lograron acceder por falta de información o trámites inconclusos.
La situación se agravó por los costos de producción. Actualmente, señaló que sembrar supera los 40 mil pesos por hectárea, cifra que consideran insostenible frente a los precios de venta. “Está muy cara la siembra, mucho más de 40 mil pesos, y no hay garantía de recuperar”, explicó.
A esto se suma el problema del financiamiento. La mayoría de los campesinos no accede a créditos bancarios, sino a préstamos con cajas rurales o financieras, donde, aseguró, no hay flexibilidad para pagar en tiempos de crisis. “Les vale si uno se quedó sin cosecha, hay que pagar como sea”, comentó.
En cuanto a los cultivos, el trigo ha dejado de ser rentable. Algunos productores decidieron no sembrarlo ante los rumores de bajos precios, mientras que quienes sí lo hicieron no obtuvieron las ganancias esperadas. Una situación similar ocurrió con el garbanzo, que tampoco alcanzó un valor adecuado en el mercado. “No valió, ni siquiera lo quisieron comprar; hubo quienes ni una mata se llevaron para comer”, lamentó.
El fenómeno, dijo, se repite cada ciclo agrícola: la expectativa de buenos precios provoca que muchos siembren el mismo cultivo, saturando el mercado y desplomando su valor. “Todos sembraron trigo o garbanzo, y ahora está barato. Así nos pasa siempre”, señaló.
Mientras tanto, el impacto también se reflejó en la vida cotidiana. El campesino denunció el aumento en productos básicos como la tortilla, cuyo precio podría incrementarse aún más, contrastando con el bajo valor que reciben por sus cosechas.
Ante este escenario, los agricultores de Huanímaro enfrentan un futuro incierto, atrapados entre deudas, altos costos de producción y mercados que no garantizan condiciones justas para el campo.

