Algo que tiene que saber Papá

alicejuarez

Ha pasado mucho tiempo, padre y hoy al fin logro entenderte, sí padre, hoy que mis hijos me abandonan para integrarse a otro equipo; sé que te estarás preguntando de que hablo ¿A qué equipo me refiero?, pues bien, siéntate a mi lado y escucha lo que tengo que decirte.

En nuestra casa siempre hubo dos equipos, el de los buenos y el de los malos… sí tú y mi mamá, tú eras el capitán del equipo de los malos, el que regañaba, gritaba y exigía; por supuesto mi madre tenía el equipo de los buenos, no exactamente el de los ganadores, solo el de los buenos; el equipo de los asustados, el de los temerosos, el equipo de los débiles. Sé que piensas que estoy desvariando pero no es así, es que al estar de parte de mi madre tuviera o no razón, siempre me sentí parte de ella. Con sus inseguridades, su sufrimiento que dicho sea de paso no me correspondía a mi vivirlo, ni la angustia prematura que por gusto cargue a cuestas; y no sé si adopte el rol de portero, pero te cuento padre que todos los goles los paraba yo, ¿Qué cuales goles? Te preguntaras,  esos regaños que le aplicabas a mi madre por las malas acciones de mis hermanos mayores, esas culpas que volcabas sobre ella por todo lo malo que pasaba en la casa, ese sufrimiento evidente, que su rostro reflejaba a diario y que yo hacia mio y lo abrazaba como un balón en la cancha, queriendo que no la golpeara, ¡si, si lo sé!, nadie me lo pidió, pero siempre me sentí, defensa, medio, lateral, obviamente portero y en ocasiones hubiese querido ser árbitro.

No sabía padre que la vida me lo cobraría con mis hijos  y que algún día ellos también tomarían partido y no elijarían mi equipo pues por más que luche y luche por tenerlos de mi lado, no pude lograrlo, pues llego el capitán del equipo contrarío y ofreció mas por su apoyo, mejor sueldo y todas las prestaciones sin esfuerzo excesivo, con días de descanso y hasta vacaciones pagadas.

Así que llego el día padre, ahora entiendo que ese juego no era mio, que yo no tenia por que ponerme de parte de nadie, que si gritabas,  regañabas y corregías era por que nos amabas y que los problemas que tu tenías con mi madre era algo de los dos, pues mi madre a pesar de todo te ama y aun sigue a tu lado y yo que nada tenía que ver me aleje de ti.

Se también querido padre que el peor error que cometemos las parejas es poner a nuestros hijos en una disyuntiva tan cruel, al hacerlos elegir entre papá o mamá precisamente haciéndolos sentir como en equipos de futbol, rivales en lugar de mantener unida a la familia.

Perdóname padre, me la viví juzgándote y solo quiero que sepas que ahora comprendo que nadie es perfecto y que si en algún momento tomaste ciertas decisiones, tú tuviste tus razones o al menos en ese momento creíste tenerlas y estoy completamente segura que sigues recordando día a día tus triunfos y tus derrotas.

Hay algo más que tienes que saber, ya que aún no es tarde para decirte, que te amo.

ALICE JUÁREZ
Facebook: Alice Juárez
Correo Electrónico: martha-creativity[a]hotmail.com

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Un comentario

  1. nadie es perfecto, pero que seria de la vida si todo marchara a la perfección? seria un mundo obsoleto lleno de frustración…Nadie experimenta en cabeza ajena y no es hasta que pasamos por una situación similar que podemos entender que cada una de las acciones o decisiones tomadas por los padres fueron pensadas con madurez, algo que cuando se es joven no se tiene, dicen por ahí si juzgas mi camino, te presto mis zapatos…tarde o temprano llega el momento de ponernos en los zapatos del otro…excelente columna y muy buena reflexión.

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