7 de junio: el oscuro origen del día de la Libertad de Expresión en México

Uno de los episodios más cuestionados de la relación entre prensa y poder en México.

Guanajuato, Gto.- El Día de la Libertad de Expresión en México se conmemora cada 7 de junio. Su origen oscuro se remonta a 1951 cuando fue instituido por el presidente Miguel Alemán Valdés y un grupo de editores de periódicos.

Fue un acuerdo entre el gobierno y medios de comunicación afines para garantizar el suministro de papel a las empresas periodísticas a cambio de sumisión informativa.

Pasada la fase armada de la revolución mexicana, la prensa nacional tenía periódicos que tomaban postura en torno a las diversas fuerzas políticas. Había prensa con periódicos de gran tiraje y periódicos de acceso especial para grupos.

Los gobiernos del Maximato no se preocuparon demasiado: los dos grandes periódicos –Excélsior y El Universal- eran a veces incómodos, pero no opositores. El 21 de agosto de 1935, el presidente Lázaro Cárdenas creó PIMSA (Productora e Importadora de Papel, S.A. –que luego sería conocda como PIPSA), fundada como una empresa paraestatal con el objetivo de controlar monopólicamente la importación y distribución de papel periódico. Esto buscaba frenar los abusos del monopolio privado de la Fábrica de San Rafael, permitiendo que los diarios y editoriales del país tuvieran acceso a papel barato. El michoacano amparó un gran margen de libertad de expresión: se amplió el rango de crítica en la prensa al grado de ser uno de los mandatarios más caricaturizados hasta el momento.

Como en el resto del país, Guanajuato tuvo durante ese gobierno diversidad de medios: desde “El sinarquista”, órgano de la Unión Nacional Sinarquista, hasta “Guanajuato. Diario del Bajío”, periódico oficioso que se imprimía en Irapuato y circulaba en el corredor del Bajío guanajuatense.

En 1941 –ya en el gobierno de Manuel Ávila Camacho- surgió el periódico deportivo “Esto” en la ciudad de México y con él una cadena de periódicos propiedad del militar José García Valseca, periódicos de descarada postura progobiernista y anticomunista.

A la entrada de México a la Segunda Guerra Mundial, se estableció un Pacto de Unidad Nacional y la prensa nacional se puso casi en su totalidad al servicio del gobierno con el pretexto de cerrar filas por la soberanía nacional.

Terminó la guerra en 1945 y la prensa afín al gobierno se fortaleció. García Valseca aprovechó y amplió su cadena. En 1946 comenzó su presencia en Guanajuato. Ese mismo año, Miguel Alemán asumió el poder y su postura fue de un mayor control de la prensa. El control del papel fue una de sus herramientas.

La prensa leal al gobierno recibió grandes beneficios y en ese contexto surgió la celebración del 7 de junio de 1951. El objetivo real de los grandes industriales del periodismo era congraciarse con el poder mediante la sumisión.

Esta fecha se caracteriza por un inicio institucionalizado de la prensa a modo, dejando de lado la verdadera lucha de periodistas independientes o críticos.

También permitió un control de insumos: los diarios que criticaban al gobierno sufrían de censura indirecta al no recibir papel para imprimir.

A cambio de publicidad gubernamental lucrativa y prebendas, muchos medios tradicionales adoptaron una línea editorial sumisa, celebrando este día en medio de banquetes y discursos oficiales.

Debido a estas raíces de control y manipulación, actualmente muchos colectivos prefieren conmemorar el Día Mundial de la Libertad de Prensa, establecido cada 3 de mayo por la ONU, para honrar el verdadero periodismo crítico y recordar a los periodistas caídos.

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