Ya no hay cansancio, descansas en paz, la gloria ganaste bombero…

Iván Mejía en uno de los entrenamientos que realizó antes de perder la vida ahogado al tratar de rescatar el cuerpo de un menor de 12 años.

Irapuato, Guanajuato

Iván Mejía, recibió al último adiós de parte de sus compañeros con el toque de la chicharra que marcaba una emergencia al salir a una emergencia y ayudar. El bombero, falleció ahogado, luego de haberse metido al río Silao para rescatar el cuerpo de un niño que había caído al afluente.

“Gracias a todas las personas que se han acercado, mi hermano estaba listo para partir, creo que lo más fuerte, el siempre traía; ya no hay cansancio, descansas en paz, la gloria ganaste bombero, tu alma inmortal ya está, vivirás por siempre en este cuartel, gracias hermanos bomberos gracias de todo corazón” dijo el hermano de Iván, quien también es bombero.

Iván conocido como “bam bam” llevaba 9 años en el cuerpo de bomberos y era especialista en buceo y rescate de cuerpos, sin embargo el día que se metió a sacar a un niño, quedó atorado debajo de un puente en el que el tanque que llevaba no resistió el tiempo que tardaron en sacarlo.

Familiares de Iván mencionaron que estaba listo y que él sabía los riesgos que conlleva su profesión. En los últimos momentos elementos de varias corporaciones rindieron honores a su compañero y lo acompañaron hasta el panteón de Los Olivos.

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