
Guanajuato, Guanajuato.- Una fuga de agua en la Presa de la Soledad llevó al vaciado del embalse para realizar trabajos de mantenimiento; la que se constituía en una de las más atractivas vistas de la periferia de la ciudad enfrenta otra realidad: sus peces mueren. Miles quedaron varados ante el riesgo sanitario que eso conlleva.
La Presa de la Soledad es uno de los principales embalses que abastecen de agua a la capital. Se encuentra en la comunidad de Mineral de Santa Ana, cuenta con una capacidad aproximada de 2.3 millones de metros cúbicos y forma parte de la zona ecológica protegida conocida como la Cuenca de la Soledad.
Hace una semana anunciaron que las aguas del vaso de captación serían desfogadas para reparar unas válvulas, debido a que había una fuga de agua que había disminuido el almacenamiento hasta quedar en un 3 por ciento.
El Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (SIMAPAG) y la presidencia municipal optaron por repararla y aprovechar para desazolvarla.
Una de las consecuencias fue la muerte de miles de peces. Ante las denuncias públicas sobre la catástrofe ambiental, SIMAPAG respondió con un boletín:
“Ante la detección de una fuga importante en la infraestructura de conducción de agua de la Presa La Soledad, el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (SIMAPAG) activó un operativo de atención inmediata para reparar la avería, evitar un impacto mayor en el suministro a la poblacional y proteger la fauna acuática del vaso de captación”.
Agregó que “la intervención rápida del personal técnico resulta fundamental para la estabilidad hídrica de la ciudad, considerando que este vaso de captación aporta en promedio un caudal de 60 litros por segundo a la red de distribución principal, volumen destinado a garantizar el servicio de agua potable para miles de familias de la zona de la Cañada”.
También señaló que las maniobras técnicas desplegadas en el sitio comprenden la extracción del tramo de tubería que presentó la falla, la rehabilitación de la línea de conducción, la instalación de acoplamientos de soporte y la realización de pruebas de hermeticidad para verificar la calidad antes de restablecer el flujo regular.

En materia de protección al entorno natural y en apego a los protocolos de emergencia, conitnuó el documento, el organismo operador notifica a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) los trabajos, las medidas de mitigación y compensación aplicadas entre las que destacan:
Rescate de fauna acuática: Con el apoyo de pescadores locales, se logró el rescate y traslado de más de 2 mil 500 ejemplares de mojarra, carpa y lobina hacia la Presa La Purísima.
Saneamiento y control ambiental: Ante los ejemplares que perecieron, se ejecutaron labores de recolección y aplicación y disposición en zanjas para prevenir malos olores y riesgos sanitarios en la zona.
Siembra: Se programó una repoblación con la siembra de peces en la Presa La Soledad una vez que el embalse recupere los niveles de agua adecuados.
Por lo pronto, a pesar de la limpieza, los olores en los alrededores de Santa Ana no son los más agradables.


