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León, Guanajuato.- El 15 de agosto 1928, mientras la ciudad celebraba la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, en el Barrio Arriba se fundaba el Unión de Curtidores A. C. Fue primero un club popular y dio lugar a la creación del club local que aún perdura: el León.
El Archivo Histórico Municipal de León (AHML) explica este hecho:
Empresarios y trabajadores de la industria de la curtiduría dieron vida a esta institución, tomando los colores del manto de la Virgen de la Asunción y reuniéndose inicialmente en el Parque Hidalgo para practicar el fútbol como una actividad de convivencia durante sus días de descanso.
Desde entonces, el Unión de Curtidores ha sido mucho más que un equipo de fútbol. En efecto: a lo largo de casi un siglo, ha formado parte de la vida social y deportiva de León y ha contribuido a acercar el deporte a niñas, niños, jóvenes y adultos. Ha transmitido valores como la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia, el compañerismo y el sentido de pertenencia.
El Club Deportivo Unión de Curtidores es uno de los equipos de fútbol más antiguos, tradicionales y con mayor mística en el balompié mexicano. Conocido popularmente como “El Equipo del Pueblo” o la “Garra Curtidora”, nació mucho antes que el propio Club León y sentó las bases del fútbol en el estado de Guanajuato.
Fue fundado oficialmente el 15 de agosto de 1928 en el icónico Barrio Arriba de la ciudad de León. El equipo nació por iniciativa de los trabajadores de las tenerías y la industria del calzado. Tras cumplir largas jornadas laborales, se reunían en el Parque Hidalgo para jugar con pelotas hechas de retazos de piel.
Durante las décadas de 1920 y 1930, el Unión de Curtidores dominó la liga local y los torneos estatales. Sus jugadores eran la base de la Selección de Guanajuato en los Campeonatos Nacionales Amateurs. Jugaban en el desaparecido Estadio Patria, donde recibieron a grandes clubes de la capital e incluso disputaron encuentros contra la mítica Selección Vasca en 1938.
Raíz de los panzaverdes
En 1943 se creó la Liga Mayor profesional en México. El Unión de Curtidores intentó dar el salto al profesionalismo, pero los resultados financieros y deportivos de la primera campaña obligaron a una reestructuración. Directivos y empresarios (como el español Sebastián Martínez) decidieron fusionar la base del Unión de Curtidores con la Selección de Guanajuato para crear una entidad con mayor identidad urbana y dieron origen formal al Club León. Debido a esto, el Unión de Curtidores original volvió temporalmente a los torneos amateurs.
Años de gloria
Unión de Curtidores regresó de manera oficial al fútbol profesional directo en la Segunda División para la temporada 1967-1968 y tuvo como nueva sede el legendario Estadio La Martinica. Tras varios años en la división de plata y coronarse en torneos cortos como el “México 70”, el club logró ser invitado a la Primera División para la temporada 1974-1975 debido a una expansión de la liga.
En su primer torneo en el máximo circuito sorprendieron a todo el país bajo la dirección técnica de Antonio “Cinco Copas” Carbajal. Calificaron a la liguilla por el título de inmediato y terminaron como el tercer mejor equipo de México. Se ganaron el respeto nacional por su estilo de juego aguerrido e intenso. De esta etapa dorada destacan futbolistas memorables como José Luis “Gato” Lugo, Fausto Vargas, Hugo Dávila, Pío Tabaré y Juan Carlos Czentoricky.
Tras perder la categoría en 1981, el equipo vivió una época de mucha inestabilidad, llegando a desaparecer del plano profesional en 1986 tras extraños manejos de franquicias (como los fugaces Búfalos de Curtidores). El equipo renació en la Primera División “A” (hoy Liga de Expansión). En junio de 1999, dirigidos por Carlos Bracamontes, firmaron una liguilla espectacular venciendo al Irapuato y posteriormente goleando 7-1 en el marcador global a los Venados de Yucatán en la Final de Ascenso. El júbilo estalló en León: el Unión de Curtidores había ganado su derecho deportivo de volver a Primera División.
Adiós, Curtidores profesionales
La alegría duró apenas unos días. El dueño del equipo en ese momento, Valente Aguirre (quien también controlaba al Club León), decidió vender la franquicia recién ascendida debido a problemas financieros. El equipo fue trasladado a Puebla para convertirse en el Puebla F.C. (que acababa de descender). El argumento: querían la franquicia del León. La afición leonesa consideró esto una de las mayores injusticias y traiciones de su historia futbolística.
Posterior a la tragedia de 1999, el club tuvo breves etapas de competencia en la Segunda División de México (Liga Premier) jugando en el Estadio León, pero dejó de participar formalmente a partir de 2014-2016.
Hoy en día, bajo la gestión de su presidente Arturo Galindo, el Club Deportivo Unión de Curtidores opera principalmente como una academia de fútbol formativo centrado en categorías infantiles y juveniles. Aunque ya no compiten en divisiones profesionales del circuito de la FMF, sus fuerzas básicas mantienen vivas la filosofía, los colores blanco y azul con franja, y la mística de lucha obrera. El club sigue celebrando anualmente sus misas de aniversario en el Barrio Arriba y mantiene activo su legado social de cara a su próximo centenario en 2028.
Su historia está ligada también a la identidad de una ciudad trabajadora, donde el fútbol encontró en los barrios, las familias y los espacios públicos una manera de reunir a generaciones enteras alrededor de una misma pasión.
Un dato triste: en 2017 el ya muy deteriorado estadio La Martinica fue derrumbado. En su lugar se iba a edificar un centro comercial. No ha sido así. Era el último vestigio de las glorias pasadas del fútbol en León.

