
El incremento de los sueldos a los trabajadores de México, al parecer sólo ha sido un engaño o mejor dicho una estrategia política para ganar votos. La gasolina, las frutas, verduras, tortillas y cualquier servicio, también está tendiendo a subir, porque se ha vuelto incosteable mantener un negocio que no sea del gobierno.
Para los gobernantes mexicanos, es muy sencillo hablar de aumento en el sueldo y disminución de horas de trabajo, pero no han dicho como el dueño de una pequeña, mediana o gran empresa le van hacer para poder sostener los mismos costos, reducir las horas o bien seguir con la misma cantidad de personal.
De los impuestos como el IVA, ISR o el cedular ni se diga, no han bajado un solo peso, en cambio la energía eléctrica de Comisión Federal de Electricidad CFE, casetas de cobro, gas y los combustibles, han aumentado tanto que es complejo poder con tanta carga.
