¿Qué ocurrió en el avión?; habla Fernanda, dueña de “Homero” que murió en el viaje

María Fernanda Echeverry denunció que su mascota falleció tras viajar en la bodega de un avión. La Fiscalía abrió una investigación

“Hubo negligencia absoluta, nunca me dijeron cómo proceder y llevar a mi mascota. De lo contrario, yo no hubiera viajado con él”, esa es la denuncia de María Fernanda Echeverry, cuyo relato conmueve a cientos de usuarios en redes sociales.

La joven aseguró que su perro, Homero, murió al interior de una bodega de un avión en un vuelo de Puerto Asís a Cali operado por la aerolínea EasyFly, que obligó a María Fernanda a llevar a su mascota al interior de un guacal en la bodega, impidiéndole viajar con el animal en cabina, como ella tenía previsto.

“El perro nunca tuvo que haber viajado ahí, yo les insistí muchas veces que el perro debía viajar conmigo en cabina”, cuenta la mujer, cuyo caso ya escaló hasta el Grupo Especial contra el Maltrato Animal (Gelma) de la Fiscalía, que este mismo viernes anunció que ya adelanta una “investigación por posible delito”.

La joven contó que llegó con el animal al aeropuerto y al momento de hacer check-in le advirtieron desde la aerolínea que debía comprar un guacal pues el perro tenía que viajar en bodega. “Salgo del aeropuerto corriendo a comprarle su guacal, para que él fuera cómodo, inmediatamente vuelo al aeropuerto me dicen que lo pase a ellos, que lo iban a poner en un lugar seguro, pero mentira”.

Según narró María Fernanda a este medio, cuando subía al avión pidió a operarios de la aerolínea que le permitieran ver a su mascota para vigilar “en qué condiciones estaba, pero dijeron que no lo podía ver y que me subiera al avión”.

El problema radica, dice María Fernanda, en que la aerolínea cambió los términos del viaje poco antes de la hora de despegue, pese a que dice haber comprado el tiquete aclarando que llevaría al perro única y exclusivamente en cabina.

Pese a esto, antes de abordar tuvo que enviarlo a bodega y, de acuerdo con su relato, les recomendó y “exigió” que ubicaran a su mascota en un lugar seguro y viajara en el guacal que había comprado para que estuviera cómodo. Sin embargo, cuando la joven se bajó del avión se enteró de la triste noticia de que su perro había fallecido durante el trayecto.

La joven dijo que los empleados de la aerolínea “nunca” le dieron una explicación detallada de por qué el perro debía viajar en bodega. “Me dieron un no rotundo, les pedí que estuviera en un lugar fijo donde no se fuera a voltear y pudiera respirar, y no pasó. Estaba debajo de todas las maletas, yo lo vi”.

“Corrí a verlo para recibirlo y me encuentro con una escena impactante: Homero estaba debajo de todas las maletas sin vida, no lo ubicaron como debían y no le dieron el espacio suficiente para poder respirar, en ese instante supe que mi bebé no había sido fijado adecuadamente y puesto en un lugar donde pudiera llegar a salvo”, señaló la joven en su denuncia, que se hizo viral en redes sociales.

 

En videos difundidos en Internet, se ve el momento en que la joven recibió a su mascota, la cual se encontraba en un guacal cubierto por una bolsa verde. La impactante imagen generó repudio y llevó a que la aerolínea EasyFly se pronunciara.

Cuando me dan a mi perro no dijeron nada, simplemente me lo entregan y ya. No hay ninguna explicación (…) Luego esperé a que me recogieran, fuimos a una veterinaria para congelarlo y al otro día hacerle estudios y posteriormente cremarlo”, agregó.

En un escueto comunicado, la empresa afirma que durante sus 13 años de operación “ha transportado centenares de animales que han viajado en óptimas condiciones, sin embargo, lamentamos informar que el día 13 de enero, durante el vuelo 6967, que cubría la ruta Puerto Asís-Cali, se presentó el fallecimiento de Homero a bordo de la bodega del avión”.

 

Según la aerolínea, la dueña del animal, María Fernanda Echeverry, “no presentó la documentación requerida para su transporte en la cabina, que incluye certificado médico de apoyo emocional y carnet de vacunas, por lo que la compañía ofreció a la pasajera la opción de transportarlo en la bodega del avión en un guacal, como procede en estos casos”.

 

Sin embargo, las causas de la muerte de Homero no son claras. Según dijo María Fernanda, posterior al hecho ella consultó con un veterinario y alguien experto en transporte de animales de esta raza, quien le habría confirmado que el tipo de avión en que viajó a Cali no debe llevar animales en bodega “ya que a pesar de que la presurizan cuando alcanza 25.000 pies de altura, baja la temperatura generando hipotermia y posteriormente hipoxia, siendo esta la causa de muerte”.

 

Frente al estado de salud de Homero, EasyFly se limitó a indicar en su comunicado que “como transportadores desconocemos las condiciones de salud con las que los animales abordan las aeronaves, así como las condiciones especiales físicas, emocionales, de temperatura o presión, que el animal puede soportar durante el viaje, por lo que son sus dueños las personas idóneas para determinar si previo cumplimiento de las normas aeronáuticas, los animales pueden o no viajar”.

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