Las “gorditas de doña Cuca”, siempre serán recordadas

Tras el fallecimiento de su madre, Juana Soto seguirá con el legado de su familia

Pénjamo, Guanajuato.- María del Refugio Vargas, mejor conocida como “doña Cuca”, forjó un sazón especial con el que conquistaba a los penjamenses. Mismo por el que “las gorditas de doña Cuca”, siempre serán recordadas. Dicho negocio, originalmente comenzó como un negocio de tortas entre doña Cuca y su esposo, así lo recuerda Juana Soto, hija de doña “Cuca”.

“Mi papá y ella iniciaron el negocio de las tortas calientes, estaban en los portales, se llamaban “el wero” ahí duraron como 30 años vendiendo tortas, entonces un día iban que a acomodar el jardín y nos mandaron para acá, según nos iban a reubicar, pero no lo hicieron”, dijo Juana.

Luego de ser movidos de su lugar original, el negocio de las tortas ya no era viable, pues las ventas no eran buenas, por ello, doña “Cuca” comenzó con la venta de las famosas gorditas que la distinguirían por más de 35 años.

“Aquí ya no jalaron las tortas, entonces mi mamá empezó a vender gorditas, burritos y quesadillas ya tenía 35 años vendiendo esto, y aquí se llama “Gorditas Doña Cuca”, señaló Juana.

Para Juana, el formar parte de una familia, la cual se dedica en su mayoría a la cocina es algo muy bonito, a tal grado de que lo define como su vida.

“Es mi vida. La mayoría nos dedicamos al comercio, me gusta mucho, hubo un tiempo en el que estuve trabajando en el Ministerio Público y me salí, me fui a Estados Unidos, cuando regresé me puse a ayudarle a mi mamá a vender, aquí ya tengo más de 20 años”, expuso la hija de doña “Cuca”.

Uno de los recuerdos que Juana tiene, es jugar con sus hermanos en el jardín principal de Pénjamo, dicho recuerdo, lo guarda con mucho cariño.

“Cuando tenían el negocio de las tortas una iba por los jitomates y nos escapábamos y jugábamos en el jardín, mi hermana la más chica “Luchis” se subía a los árboles y ahí ayudábamos trabajando en las tortas”, dijo Juana.

Por otro lado, uno de los momentos más difíciles que la mujer ha vivido, es ver como el negocio de sus papás se quemaba y como su hermana logró ser rescatada.

“Cuándo se nos quemó el puesto, mi hermana Carmela, ella tenía como 3 años, yo tenía 13, eso fue hace 37 años, el puesto anteriormente era de madera y estábamos en la esquina de los portales, me acuerdo que de repente salió una llama y se quemó el puesto y a mi hermana una amiga la jalo del pelo y la alcanzó a sacar, esa es la cosa más fea que ha pasado”, aseguró Juana.

El trabajar junto a su madre por más de 20 años ha dejado grandes satisfacciones para Juana.

“De aquí ha salido para todo, para cuidar a mi mamá, pues prácticamente para todo, aquí vienen todos los sobrinos, ahora pues acaba de fallecer mi mamá, pero yo les digo que el puesto va a seguir como si ella estuviera”, dijo.

Finalmente, Juana agradeció a los penjamenses quienes han dado consuelo a la familia tras la partida de doña “Cuca”, asegurando, que el recuerdo de su mamá seguirá muy presente en el negocio.

“Muchas gracias por su preferencia, mi mamá fue muy reconocida y gracias por los arreglos florales que mandaron y pues decirles que aquí seguimos a sus órdenes, aquí estamos cuando gusten”, finalizó Juana Soto.

De parte del equipo de Notus Noticias, nos unimos a la pena de la familia de doña “Cuca”, deseándoles pronta resignación.

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