
Guanajuato, Guanajuato.- Cuando las redes digitales publicaron la noche del viernes que la carretera libre a Silao ´había ocurrido un accidente, en la comunidad de conductores de autobuses nadie esperaba que ahí falleciera uno de los suyos. Luis Felipe, que cubría la ruta a Solano, hoy fue despedido entre dolor y gratos recuerdos.
Familiares, amigos y compañeros de trabajo le dieron el último adiós a quien fuera operador de autobús urbano GU-077 de la ruta Solano. Luis Felipe falleció cuando conducía una camioneta que fue impactada por un automóvil, manejado por un hombre en aparente estado de ebriedad.
En el accidente otras dos personas resultaron lesionadas, una de ellas de gravedad.
La misa de cuerpo presente fue el momento para que se orara por su eterno descanso. Después, el cortejo fúnebre acompañado por algunos autobuses se dirigió al panteón para darle el último adiós
La información sobre el percance fue difundida por el espacio digital del Sistema Municipal de Bomberos (SIMUB) Voluntarios de Guanajuato. Ellos llegaron en la Máquina 01 para atender un accidente en el que dos vehículos chocaron de frente, registrado sobre la carretera libre Guanajuato–Silao, cerca del Auto Hotel Nochebuena, una zona de alto riesgo por los desesperados que invaden carril contrario para rebasar.

Cuando los bomberos llegaron, un grupo de paramédicos atendían a lesionados. Luis Felipe, empero, había muerto. Una segunda persona fue valorada como herida de gravedad y trasladada a las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para recibir atención médica.
La mayor parte de los percances ocurridos en fin de semana en esa zona tienen como protagonistas a personas ebrias. Como es vía federal, es raro que ande alguna unidad de la Guardia Nacional para que inhiba a irresponsables.
Luis Felipe yace en su última morada y sus deudos sólo esperan que se haga justicia. El microbús GU 077 circuló este día con una foto de él en el parabrisas. La ruta Centro-Mercado-Embajadoras-Pozuelos-Normal-Diego Rivera-Aläia-Yerbabuena-Solano seguirá, pero ahora sin el chofer que saludaba y conocía a medio mundo.


