Irapuato, una plaza mundialista con sabor a fresa

Era la ciudad pequeña de la lista, pero fue de las subsedes más grandes de los mundiales

Irapuato Guanajuato.- Cuando México entró como sede emergente para el Campeonato Mundial de Fútbol de 1986 al renunciar Colombia a organizar la justa, la competencia pasó de 16 a 24 equipos y se exigían 12 estadios que tuvieran, como requisito base de capacidad, cupo para 30 mil espectadores.  Pese a tener estadios que pudieron ser sedes mundialistas en 1986, ciudades como Veracruz y Morelia no lo fueron. Lo fue una pequeña ciudad del Bajío: Irapuato.

Estadio Irapuato en 1986 (foto: Archivo Histórico Municipal de Irapuato)

Fue la opción a Morelia, capital michoacana de unos 400 mil habitantes, que no alcanzó a tener a tiempo su estadio: el Morelos, con capacidad para entre 38 mil y 42 mil espectadores.

Irapuato era la ciudad menos poblada y menos urbanísticamente extensa de la lista, pero el tamaño y la cantidad no importaban: ya en 1983 había demostrado que tenía una infraestructura más que suficiente y una apasionada afición que la mostraban como viable para que el estado de Guanajuato tuviera dos plazas mundialistas.

La ciudad fresera fue, junto con León, base para el grupo B y ahí se jugarían tres encuentros en 1986. La subsede fue ganada con honor por un antecedente: ahí se realizó el mundial juvenil de 1983.

Irapuato: ciudad de vanguardia futbolera

Irapuato es la cuna del fútbol en el estado de Guanajuato. Los registros más antiguos ubican la práctica formal y organizada de fútbol en 1911, con la fundación del primer equipo de la ciudad, el Club Mutualista Irapuatense. Este hito marcó el inicio de este deporte en la región del Bajío. Tanto así  que el fútbol fue introducido a la ciudad de León en 1921 por el irapuatense Diego Mosqueda. Al mudarse a la ciudad, Mosqueda unió fuerzas con el doctor Elías Sanromán y los ciudadanos españoles Pedro Calleja y David Villa para fundar el primer equipo local conocido como “León Atlético”.

La ciudad fresera le llevó delantera en muchos aspectos a su vecina León, entre lo que destacó la construcción del primer estadio de concreto del Bajío y uno de los primeros del país: el Revolución, en 1942.

Cuando el país se preparó para ser sede de los Juegos Olímpicos de 1968, el estado de Guanajuato también modernizó sus espacios deportivos: en 1967 fue inaugurado el estadio León, que albergaría juegos de la competencia y un año después Irapuato empezó el suyo.

El 27 de octubre de 1968, la directiva del Irapuato invitó a la Selección Olímpica Española que compitió en los Juegos Olímpicos México 1968 para un partido de exhibición. La idea era comprobar el estado del terreno de juego. La afición abarroto el inmueble nuevo para ver cómo su equipo perdía 8 a 2.  El primer gol lo anotó el capitán Juan Manuel Asensi, del seleccionado ibérico y parcialmente empató Marco Antonio Sánchez Moya de los freseros. El arbitraje estuvo a cargo de Gonzáles Archundia. Este juego no se reconoce como oficial, pero fue el primer partido celebrado en el estadio.

Patada inicial al inaugurar el estadio Irapuato en 1969. Foto: gobierno municipal de Irapuato.

El “Estadio Irapuato” fue inaugurado el 23 de marzo de 1969 con un partido entre el Irapuato y la selección nacional mexicana que se preparaba para el mundial de 1970. Los freseros fueron goleados, esta vez 4 a 1. El primer gol oficial fue anotado por Javier Fragoso. El arbitraje corrió a cargo de Abel Aguilar.

Boleto para el juego de la selección de Brasil y su estrella Pelé en el estadio Irapuato, en 1970. Fotos: AHMI.

En el partido inaugural oficial estuvo presente Guillermo Cañedo de la Bárcena, quien fue el principal impulsor de la Copa del Mundo en México y por eso contempló al estadio como sede de prácticas de ese campeonato: En 1970, previo a su participación en la copa mundial, el seleccionado de Brasil tuvo un juego amistoso con Irapuato. Los cariocas, que entrenaban en la ciudad de Guanajuato, ganaron 2-0 con el recuerdo que sobre su césped actuó el mítico Pelé.

El Estadio Irapuato tuvo una capacidad original de 12 mil a 16 mil espectadores (hay que recordar que al no haber butacas el cupo era flexible).

Proyección mundial

Un estadio moderno para su tiempo, ubicado en una ciudad ferrocarrilera cercana otras como León y Querétaro, y con una apasionada afición que apoyaba a un equipo propio sin importar en qué división estuviera, fue visto como opción para el Campeonato Mundial Juvenil de 1983.

Juego del campeonato Mundial Juvenil de 1983 en el estadio Irapuato. Fotos: El Sol de Irapuato, consultada en el Archivo Histórico Municipal de Irapuato.

Fueron siete los escenarios: Azteca (ciudad de México), Jalisco (Guadalajara), Tecnológico (Monterrey), Cuauhtémoc (Puebla), Luis Gutiérrez Dosal (luego llamado Nemesio Díez) y los guanajuatenses León e Irapuato.

En el mundial juvenil de 1983, el coloso fresero albergó tres partidos. Del grupo B: Costa de Marfil 0, Uruguay 0 (8 de junio); y del grupo C: Checoslovaquia 3-China 2 (7 de junio) y Costa de Marfil 0 – Uruguay 0 (8 de junio de 1983), y China 3-Austria 0 (9 de junio).

En 1|985, ampliación terminada y se confirmó a Irapuato como subsede. AHMI.

1986

Estadio Irapuato ampliado para el mundial de 1986. Foto: AHMI.

Para el Campeonato Mundial de 1986, la propuesta era la dupla León-Morelia. El gobierno michoacano inició la construcción de un estadio para albergar partidos del torneo. El proyecto fue cancelado tras detectarse problemas en el terreno donde se desarrollaban las obras.

Fue tan exitosa la participación de la ciudad fresera en la competencia previa, que se le confirmó como subsede sustituta de Morelia para el Campeonato Mundial de “los grandes”. Como su estadio era el más pequeño de las propuestas, se obligó –igual se hizo con el de León- a ampliarlo para cumplir con el cupo exigido de al menos 30 mil espectadores.

Con motivo de este acontecimiento se programó un juego entre la Selección Mexicana que participaría como anfitriona del Mundial y el Deportivo Cruz Azul celebrado el 29 de septiembre de 1985 el cual perdió la selección 2-1.

Durante la víspera del Mundial, en Irapuato entrenaron las selecciones de la Unión Soviética y Corea del Sur.

En la copa mundial de 1986, el estadio albergó 3 partidos de la fase de grupos: el 2 de junio de 1986, la Unión Soviética derrotó 6-0 a Hungría; el 6 de junio, Hungría derrotó 2-0 a Canadá; y, finalmente, el 9 de junio, la Unión Soviética derrotó 2-0 a Canadá.

El estadio irapuatense es el último en que la selección de Hungría ha participado en un mundial de fútbol (y la de Canadá lo estuvo por 36 años, hasta el 2022 y ahora 2026 nuevamente participa).

Nomás el recuerdo queda

La plaza futbolera de Irapuato ha estado envuelta en dramas deportivos y financieros, con un equipo que ha jugado incluso en tercera división, con una franquicia desaparecida porque sus directivos estaban involucrados en el crimen organizado.

Las remodelaciones del estadio han estado envueltas en los cuestionamientos de mal manejo de fondos, con una consecuente caída de techado. Hoy el coso se llama “Sergio león Chávez”, está remodelado y totalmente embutacado, luce un diseño exterior modernista y se llena a pesar de los conflictos extradeportivos.

El estadio de Irapuato está muy lejos de los estándares de la tecnología y arquitectura exigidas por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), perro cumple con los exigidos en la máxima liga mexicana. El Coloso de la avenida Guerrero vive del recuerdo mundialista, pero también está listo para volver a ser otro grande de la primera división mexicana.

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