Internet, escasa de la sabiduría de los ancianos

abelrojas

Opinión.- Erróneamente se piensa que absolutamente todas las respuestas están en Internet y que sólo es cuestión de buscar para encontrar, pero esto no es así. Pese al posicionamiento de la red de redes, en diversas sociedades aún hay una masa incalculable de saberes de las personas de la tercera edad que están fuera del alcance de quien los necesita.

Hoy tenemos que vivir privados de la sabiduría y conocimiento que los ancianos podrían estar compartiendo con todo el planeta, y más grave aún, muchos de nuestros ancianos morirán sin conocer las bondades de un mundo que ya está aquí, desde hace mucho.

Esto es así por varias razones. La primera porque la alfabetización digital no se resuelve con el simple desarrollo de habilidades y destrezas computacionales funcionales, pues implica la modificación del modo de concebir el mundo: incorporar un sistema compuesto por principios, herramientas, técnicas, estrategias que a su vez nos hagan replantearnos quiénes somos y lo que es el mundo que nos rodea.

Luego, en segundo término, los ancianos se atrincheran en la dificultad de dar el salto hacia una realidad muy diferente de la suya, caracterizada por el caos y la omnipresencia, cuyo principal rasgo es el cambio, desde su plataforma de conocimientos que  respondía a principios mecánicos y en el mejor de los casos incipientemente electrónicos.

Como se puede ver y deducir, existe una íntima vinculación entre edad y uso de Internet: entre más edad se tenga más dificultad se presentará para acceder a la realidad digital. No cabe duda que las generaciones nacidas a mitad del siglo XX son de transición para efectos de habituarse y sumergirse en Internet.

En tercer lugar, la posibilidad de que  los ancianos accedan a Internet como un campo para la ampliación de su realidad se topa también con la escasez de recursos. La pobreza es otra causa muy importante, según datos de 2012 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) de México, poco más del 40 por ciento de la población en general  están en condiciones de pobreza multidimensional.

La carencia de alguno de los derechos vinculados al desarrollo social es lo que caracteriza a la pobreza multidimensional, aunado a ello muchos ancianos enfrentan la insuficiencia para adquirir los bienes y servicios necesarios para satisfacer sus necesidades, porque ya pasó su edad productiva o se vuelven dependientes económicos de sus familias.

Como cuarta razón, se puede argumentar que los generadores de contenidos tienen la mirada puesta en quienes con su elección hacen redituable económicamente el mundo virtual que,  donde de acuerdo con el estudio de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) 2014, las personas mayores de 55 años, representan el 8 por ciento de la totalidad, es decir, están al margen, por simple aplicación de la ley de la oferta y la demanda.

Predominio de la población joven, barreras para el cambio de paradigma y las condiciones socioeconómicas imperantes son las causas que mantienen a las personas de la tercera edad ajenas al Internet.

Por eso, en sociedades como la mexicana, cuyo grueso de la población es de menores y adultos jóvenes, el marchar nacional se orienta en función al gusto y preferencias de dichos sectores; igual en el mundo de Internet.

Si entre las personas de la tercera edad, quienes integran el  menor porcentaje de usuarios de Internet, descontamos a los que se encuentran entre los 55 a 59 años, para sólo considerar a los superiores a 60 años, podemos avizorar que gran parte de lo que nos podrían compartir a través de la web no está llegando hasta ese importante medio, privando a los usuarios de Internet, privando al mundo futuro que estará hiperconectado, de su sabiduría, aquella que con la muerte de cada uno se perderá en gran medida para siempre.

Abel Pérez Rojas (abelpr5@hotmail.com / @abelpr5 / facebook.com/PerezRojasAbel) es poeta, comunicador y doctor en Educación Permanente. Dirige: Sabersinfin.com

“Podemos incidir en el mundo hiperconectado del mañana
si propiciamos que nuestros ancianos de hoy accedan a Internet”
Abel Pérez Rojas.

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