
Guanajuato, Guanajuato.- La presidenta de Guanajuato, Samantha Smith, dijo que los organizadores de la Expo Cerveza Artesanal tuvieron permisos para vender su producto, pero ellos por su cuenta instalaron puestos de comida.
A pesar de que estuvieron dos días en esa condición, no se les requirió desmontar los puestos de fritangas. Usaron cuanto espacio estuvo a su alcance, incluyendo la banca-libro que costó casi 140 mil pesos.
Luego de quejas ciudadanas de que la Expo dejó callejones y accesos a la calle subterránea convertidos en mingitorios, sanitarios y vomitaderos públicos, la alcaldesa destacó que se trata de un festival que es parte de la promoción de la ciudad y constituye una actividad turística, pero que los organizadores no cuidaron detalles ni respetaron acuerdos: no se les autorizaron puestos de comida.
Los puestos se extendieron por la calle de Sopeña hasta la Plaza de la Paz. El jardín de la Unión, el frente del teatro Juárez y la explanada del templo de San Diego estuvieron atiborrados de personas que consumían comida y cerveza. Los puestos cerveceros, fritangueros y garnacheros cubrieron plazas, entre ellas la del Truco, ubicada justo frente a la presidencia municipal.
Dijo que habló con los organizadores para que lo anterior no se repita.


