
Guanajuato, Guanajuato.- En 2021, cuando Javier Jiménez Espriú era Secretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal, se anunció la construcción del tren interurbano de Guanajuato. Las pugnas entre el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador de Guanajuato en ese momento, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, impidieron que el sueño se concretara. Ahora con Libia Dennise García Muñoz Ledo como gobernadora y Claudia Sheinbaum Pardo como presidenta de la república, habrá tren interurbano, pero con menos estaciones y mayor velocidad; será parte de una movilidad nacional.
El 18 de septiembre de 2025, García Muñoz Ledo encabezó en Apaseo el Grande la colocación de la primera piedra del Tren Interurbano Querétaro–Irapuato. En un enlace en directo durante la conferencia matutina de Sheinbaum Pardo, la gobernadora de Guanajuato y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, dieron el banderazo de salida a las obras de construcción de los primeros 30.3 kilómetros, para el tramo Querétaro- Apaseo el Grande.
El proyecto consta de 108.2 kilómetros de vía doble, diseñado para operar entre 200 y hasta 360 kilómetros por hora. El tren tendrá estaciones y paraderos en Querétaro, Apaseo el Grande, Celaya, Villagrán/Cortázar, Salamanca, Irapuato, y recientemente, se sumó León.
Andrés Lajous Loaeza, titular de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario añadió que en el tramo Apaseo el Grande a Ciudad de México, se estima una demanda diaria de 30 mil personas, generando más de mil 500 empleos directos y más de 8 mil 200 indirectos.
La inversión proyectada es de 98 mil 749.8 millones de pesos. En la primera etapa de la obra, una vez que entre en operación, se estima una demanda de más de 4 millones de viajes anuales.

El viejo proyecto fallido de tren interurbano de Guanajuato
El deseo de tener un tren interurbano que conectara León con Celaya, con posibilidad de extenderlo al Rincón y a los Apaseo, fue manifestado desde 1991 por el entonces gobernador interino Carlos Medina Plasencia con el nombre de Tren Rápido Interurbano de Guanajuato(TRIG).
Era un proyecto de tren eléctrico de 150 kilómetros de extensión, con estaciones en las principales ciudades del estado: León Silao Irapuato, Salamanca Villagrán y Celaya, con un total de 17 estaciones.
Con Fox como gobernador, el proyecto se amplió a 170 kilómetros al extenderse a Apaseo el Alto y atender una demanda 140 mil pasajeros por día mediante el uso de tecnología canadiense. El recorrido tendría un total de 30 estaciones. Era una suerte de metro interurbano.
Contrataron a la empresa canadiense GMAT, la que consideró inviable el proyecto. A lo anterior se sumaron una serie de irregularidades en la planeación estatal y terminó por demandar una indemnización por más de 42 millones de dólares.
Al llegar a la gubernatura, Juan Carlos Romero bajó a 150 kilómetros y lo planteó como un tren de cercanías al que se agregaban localidades intermedias:
León Centro, León Polifórum, León Los Sauces, Silao Aeropuerto, estación de Silao, Irapuato norte, Irapuato Centro, Irapuato Ciudad Industrial, Salamanca Centro, Villagrán, Cortazar y Celaya Centro.
La obra tampoco se llevó a cabo, pero no se descartó, de tal manera que el siguiente gobernador, Juan Manuel Oliva, anunció una inversión de 80 millones para los estudios de viabilidad y proyecto, a cargo de la constructora ICA y la fabricante de trenes Siemens, mismas que crearon la empresa Sociedad Operadora del Tren Rápido Interurbano de Guanajuato (Sotrig).
Oliva envió a Nueva York a funcionarios del Gobierno estatal para buscar inversionistas para el proyecto: el secretario de Desarrollo Económico Sustentable, Héctor López Santillana; el secretario de Finanzas y Administración, Luis Mario Aguilar y Maya; el coordinador de la Unidad de Planeación e Inversión Estratégica, Joel Arredondo García; y el subsecretario de Atracción de Inversiones, Bernardo López Rosas.
Sotrig solicitó financiamiento del banco alemán West LB para la compra de 23 trenes de cuatro vagones y una capacidad de 640 pasajeros por tren, modelo Express Rail usado en Malasia.
Sin contar con estudios de factibilidad ni proyectos viables, Oliva comenzó con compra de terrenos para el tren, acción que continuó el siguiente gobernador, Miguel Márquez Márquez,
De junio del 2007, con Oliva Ramírez, a octubre de 2014, ya con Miguel Márquez Márquez, el gobierno del estado erogó unos 470 millones de pesos en la compra de casi 180 hectáreas en los ocho municipios propuestos por Romero Hicks. Tan sólo entre León y Silao fueron adquiridos el 50 por ciento de los terrenos.
Lo anterior concluyó con una propuesta presentada en 2014, que era una línea de 130 kilómetros, casi en su totalidad en las vías federales, con 11 estaciones y posibilidad de seguirse hacia Apaseo el Alto, Apaseo el Grande y Querétaro:
Miguel Márquez, con la esperanza de al menos dejar base para la obra, modificó trazo y la planteó por partes: en una primera etapa, el tren iría de Purísima (su tierra natal) a León y que de ahí creciera hacia el resto del corredor industrial.
De nueva cuenta no hubo recurso federal ni inversión privada. El sueño se transformó en un cuestionado proyecto de movilidad que ha continuado el actual gobernador Diego Sinhue Rodríguez: el sistema Unebús.
Parecía cumplirse el sueño
Antes de que Márquez se resignara a dar más vuelo a Unebús, en 2017, el gobierno de Enrique Peña Nieto realizó un estudio con el costo beneficio del proyecto y se le consideró viable. Sin embargo, para el mandatario la prioridad fue para el tren México-Toluca, obra que ha multiplicado sus costos y aún no concluye.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la presidencia de la república, surgió un afán de resucitar los trenes de pasajeros y anunció el Tren Maya como la punta de lanza.
El gobernador de Guanajuato aprovechó que luego de una primera confrontación con el presidente hubo diálogo y en mayo de 2019 presentó a AMLO una propuesta de un tren rápido que conectara León con Querétaro, con estaciones en las ciudades intermedias, con un costo calculado en 20 mil millones de pesos.
Al iniciar 2020, los gobiernos estatal y federal acordaron invertir 52 millones de pesos en estudios de preinversión para el Tren Estatal Metropolitano e Intermunicipal.
El 28 de mayo de ese año, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y el Gobierno del Estado de Guanajuato firmaron un convenio de asignación de recursos para el estudio:26 millones por parte.
El 18 de diciembre de 2020 se dio a conocer el fallo de la licitación a favor del Consorcio Transconsult, S.A., en participación conjunta con Senermex Ingeniería y Sistemas, S.A. de C.V. y Deloitte Asesoría Financiera
Ese consorcio ha realizado más de 480 proyectos en 18 países y en México hizo los estudios para el Tren Interurbano México-Toluca y el Tren Maya. Por su parte, Senermex Ingeniería y Sistemas hizo la ingeniería básica para el tren Maya, así como la primera y segunda Etapa del SIMOV Guanajuato (Unebús).
Parecía que Guanajuato por fin tendría su tren, pero el 1 de diciembre de 2020, al aprobarse el Presupuesto de Egresos de la Federación, no se contempló recurso alguno para el interurbano guanajuatense: los recursos estaban destinados para el Tren Maya.
El 31 de diciembre, la Secretaría de Infraestructura, Conectividad y Movilidad del Estado de Guanajuato notificó en el Periódico Oficial de Guanajuato que consideraba inviable la factibilidad del proyecto al no haber recurso federal, por lo que reintegró los 26 millones que se iban a asignar al estudio a la tesorería de la Federación. La cancelación costó dos millones 290 mil pesos.
Adiós al sueño; sigue pendiente el tren destinado a la movilidad laboral en las metrópolis del estado
En febrero de 2023 TMSourcing, una empresa de servicios y consultoría, entregó al gobierno federal, a través de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes, una propuesta no solicitada para el desarrollo del proyecto ferroviario autofinanciable México-Querétaro-León, mejor conocido como Tren El Bajío, a través del vehículo de inversión Ameriko, creado el año pasado.
Proyectaban conectar a más de 12 estaciones y movilizar a más de 40 mil personas, desde la Ciudad de México hasta León, además de buscar una conexión estratégica con grandes obras como el nuevo Aeropuerto de Santa Lucía y el Tren Suburbano de Buenavista, a lo largo de 416 km de vías o derechos de vía existentes.
Para el puro estudio previo requieren 80 millones de pesos y la inversión sería de más de 50 mil millones de pesos en los próximos 5 años, sólo en los elementos ferroviarios, sin contar los desarrollos inmobiliarios y de negocios.
El anunció quedó en ilusión y lo único que podría ser realidad es que por el Bajío guanajuatense transite el tren federal. El tren interurbano, destinado especialmente a la movilidad laboral en las tres grandes zonas metropolitanas del estado, sigue pendiente.