
Irapuato, Guanajuato.- La carretera Irapuato–Querétaro se ha posicionado como la más peligrosa para los transportistas en la región del Bajío, seguida del tramo Querétaro–San Luis Potosí.
Ambas vías concentran el 26 por ciento de los robos a transporte de carga registrados en el país durante 2025, lo que las convierte en focos rojos para el sector logístico y de distribución.
En cuanto a la mercancía más afectada, los abarrotes, alimentos y bebidas encabezan la lista con un 31 por ciento de incidencia, reflejando el interés del crimen organizado en productos de fácil comercialización. En segundo plano se ubican los materiales de construcción, autopartes y productos misceláneos, cada uno con un 8 por ciento de los casos reportados.
Ante este panorama, el titular de la Secretaría de Seguridad y Paz del estado de Guanajuato, Juan Mauro González, informó que, con base en la numeralia de la dependencia y los resultados del plan CONFIA, se ha logrado una reducción en el robo al autotransporte.
El funcionario detalló que, durante el primer trimestre de 2026, Guanajuato dejó de ubicarse entre los cinco estados con mayor incidencia en este delito a nivel nacional. Precisó que los robos en carreteras estatales disminuyeron de 19 a 11 casos, mientras que en carreteras federales pasaron de 126 a 72 incidentes.
No obstante, reconoció que persisten zonas de atención prioritaria. Los municipios con mayor incidencia en robo a transportistas son Celaya, Apaseo el Grande, Apaseo el Alto y Villagrán, donde se concentran los esfuerzos operativos para contener este delito.