
Guanajuato, Gto.- En Llanos de la Fragua, una comunidad enclavada en la Sierra de Santa Rosa donde abrir la llave no es una opción, la llegada de dos sistemas de captación de agua de lluvia representa mucho más que infraestructura: es acceso básico, salud y tranquilidad para niñas y niños.
En esta localidad, donde no existe agua potable entubada, estudiantes de preescolar y primaria dependen ahora de la lluvia para tener agua segura con la que beber y preparar sus alimentos. Los sistemas fueron instalados en el preescolar Alternativo y la primaria Francisco I. Madero, espacios clave donde además se brindan alimentos calientes a la niñez.
La decisión no fue al azar. Fue la propia comunidad, a través de su Grupo de Desarrollo, la que priorizó a las escuelas, buscando asegurar que las y los estudiantes tengan acceso al vital líquido en su día a día.
Durante la entrega, el director del DIF Estatal, José Alfonso Borja Pimentel, destacó que estas acciones buscan responder a una realidad que se agudiza con el cambio climático: la falta de agua.
Más allá de resolver una necesidad inmediata, los sistemas permiten almacenar y aprovechar el agua de lluvia durante la temporada, para utilizarla en épocas de sequía, reduciendo la dependencia y generando ahorro para las familias.
Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia. Con una inversión superior al millón de pesos, el programa contempla la instalación de 31 sistemas en distintas comunidades del estado, principalmente en zonas donde el acceso al agua sigue siendo limitado.
Para Llanos de la Fragua, el impacto ya es tangible: menos incertidumbre, mejores condiciones para la alimentación escolar y un paso hacia la autonomía hídrica en una región donde el agua, hasta ahora, era un lujo.