El Niño Perdido de El Tlacuache: Protector de migrantes y niños enfermos

Una antigua leyenda de Pénjamo convirtió a una imagen que sobrevivió a un incendio en símbolo de fe, esperanza y milagros para habitantes y migrantes

Pénjamo, Guanajuato.- El Tlacuache comunidad ubicada en Pénjamo, celebra el día 6 de enero la fiesta del llamado Niño Perdido de El Tlacuache, que según sus visitantes puede ser considerado un símbolo de salud para todos los que se le encomienden y lo consideran muy milagroso.

Desde hace muchos, muchos años, sin que se sepa con exactitud cuántos, se cuenta una leyenda en la comunidad de El Tlacuache, perteneciente a Pénjamo, Guanajuato.

El Niño Perdido, una leyenda

Según la tradición, una casa en esta localidad fue consumida por un incendio que redujo a cenizas a todos sus habitantes, muebles y objetos. Sin embargo, en medio de la tragedia, una pequeña figura de un Niño Dios permaneció intacta, salvo por algunas quemaduras en el rostro y ciertas partes del cuerpo.

Lo más sorprendente es que en su mano sostiene una esfera de color negro o azul oscuro, que muchos creen representa el mundo.

El hecho de que la imagen sobreviviera al fuego ha sido considerado un misterio divino, y desde entonces, el Santo Niño Perdido, como se le conoce, ha sido adoptado por los habitantes de la comunidad como un símbolo de fe y esperanza.

Se le atribuyen numerosos milagros, entre ellos:

  • El regreso seguro de los migrantes a sus hogares.
  • La aparición de personas desaparecidas.
  • La sanación de niños enfermos o desahuciados.
  • La posibilidad de concebir hijos en mujeres que antes no podían embarazarse.

Una tradición de fe y gratitud

En El Tlacuache, los fieles acuden a venerar al Santo Niño Perdido, pidiéndole milagros y agradeciendo sus favores.

Como muestra de gratitud, quienes han recibido su ayuda le ofrecen juguetes, pelotas y carritos, mientras que los migrantes que fueron consagrados a él y lograron regresar con bien le regalan sus relojes, simbolizando el tiempo que estuvieron lejos de su hogar.

Cada 6 de enero, la comunidad celebra con gran devoción la fiesta en honor al Santo Niño Perdido, donde locales y visitantes se reúnen para agradecer y compartir la alegría de los milagros concedidos.
¿Cómo llegar?

Para poder llegar al sitio en el que se encuentra el Niño Perdido de El Tlacuache, hay que tomar la carretera Pénjamo-La Piedad y a unos cuatro kilómetros una desviación por la carretera conocida como La Herradura, de ahí al poblado son 8 kilómetros aproximadamente.

Sabías que… El 4 de enero el santo, tiene un recorrido por las principales calles del poblado, acompañado de una banda de viento, después el día 6 de enero se llevan a cabo varias misas para celebrarlo; afuera del templo se venden antojitos, molcajetes, fruta, veladoras y recuerdos.

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Periódico Notus
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