
En los confines del Sistema Solar se encuentra uno de los objetos cometarios más sorprendentes descubiertos en las últimas décadas: el cometa C/2014 UN271 Bernardinelli-Bernstein, cuyo núcleo tiene un diámetro estimado de unos 137 kilómetros.
El objeto fue localizado en 2014 y, debido a su tamaño estimado y a la información disponible en ese momento, fue catalogado inicialmente como un planeta menor. Posteriormente, las observaciones permitieron identificar actividad cometaria y establecer su verdadera naturaleza.
El cometa procede de la nube de Oort, una región extremadamente distante que rodea al Sistema Solar y que alberga numerosos cuerpos helados.
Un núcleo casi dos veces mayor que el de Hale-Bopp
Las observaciones realizadas con el radiotelescopio ALMA, en Chile, permitieron estudiar las características térmicas del núcleo. Las mediciones sitúan su diámetro en aproximadamente 137 kilómetros, con un margen de incertidumbre de 17 kilómetros.
Con este tamaño, Bernardinelli-Bernstein se encuentra entre los mayores cometas conocidos. Su núcleo es considerablemente mayor que el del famoso Hale-Bopp, cuyo diámetro se estima en alrededor de 74 kilómetros.
Su superficie también resulta poco reflectante. Las mediciones indican un albedo geométrico de aproximadamente 5.3 por ciento, lo que significa que refleja una pequeña fracción de la luz que recibe.
ALMA detecta actividad a 16.6 unidades astronómicas
Uno de los aspectos que hace particularmente interesante a Bernardinelli-Bernstein es que mantiene actividad a distancias enormes del Sol.
Observaciones realizadas por ALMA en marzo de 2024, cuando el cometa se encontraba a 16.6 unidades astronómicas del Sol, detectaron emisiones de monóxido de carbono y varios chorros activos. El estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters identificó así actividad molecular en este distante cometa.
La presencia de monóxido de carbono resulta relevante porque, a esas distancias, el agua permanece congelada y otros hielos más volátiles pueden desempeñar un papel importante en la actividad cometaria.
Su mayor acercamiento será en 2031
La trayectoria calculada para Bernardinelli-Bernstein indica que alcanzará su perihelio en 2031, cuando se encontrará aproximadamente a 11 unidades astronómicas del Sol.
Esto significa que el cometa no ingresará en las regiones interiores del Sistema Solar. Su recorrido permanecerá más allá de la órbita de Saturno, por lo que no representa una aproximación cercana a la Tierra.
Su larga trayectoria también permite estudiar un objeto que ha permanecido durante miles de millones de años en las regiones exteriores del Sistema Solar, conservando materiales que pueden ofrecer información sobre las condiciones existentes durante la formación del sistema planetario.
Una ventana al Sistema Solar primitivo
Los cometas son considerados por los astrónomos como reservorios de materiales que permanecieron relativamente poco alterados desde las primeras etapas de formación del Sistema Solar.
En el caso de Bernardinelli-Bernstein, su enorme tamaño, su procedencia de la nube de Oort y la actividad detectada a grandes distancias convierten al objeto en una oportunidad para estudiar cómo se comportan los cuerpos helados lejos del calor del Sol.
Mientras continúa su recorrido hacia el perihelio de 2031, nuevas observaciones permitirán conocer con mayor precisión la composición, actividad y evolución de este gigante helado.
Fuente Original: www.nationalgeographic.com.es


