Alumno de Cuerámaro destaca con danza del venado

Su talento y disciplina lo llevan de la escuela a escenarios culturales

Juan Pablo Lara Casas, estudiante y danzante.

Cuerámaro, Guanajuato.- Juan Pablo Lara Casas, y con pasos firmes y ágiles, ha logrado dar vida a una de las expresiones más emblemáticas del norte del país: la danza del venado.

En el corazón de Cuerámaro, donde las tradiciones suelen heredarse de generación en generación, un joven estudiante de secundaria ha encontrado su propia forma de conectar con la cultura mexicana, incluso con aquella que nace a cientos de kilómetros de distancia.

Vestido con un traje tradicional que remite a la cosmovisión del pueblo Yaqui de Sonora, Juan Pablo no solo ejecuta una coreografía, sino que encarna el espíritu de esta danza ancestral. Lo sorprendente no es solo su interpretación, sino el contexto: aprendió los movimientos lejos de su origen cultural, guiado por videos y bajo la enseñanza de su maestra, Karina Casillo Flores.

La maestra Karina de la Telesecundaria 205, explicó que los andares de Juan Pablo por la danza folclórica, comenzaron como parte de los encuentros culturales escolares. “Cada año participamos en estos eventos, y en esta ocasión decidimos representar la danza del venado. Fue un proceso de observación, práctica y mucha dedicación”, relató la profesora.

La elección de Juan Pablo no fue casualidad. Su energía y habilidades físicas, reforzadas por su gusto por el básquetbol, lo convirtieron en el candidato ideal. “Es muy ágil, siempre está corriendo y saltando. Eso fue clave para visualizarlo en esta danza que exige resistencia y coordinación”, añadió la docente.

Aunque en un inicio la coreografía contemplaba más participantes, el joven terminó asumiendo el papel principal: el del venado. Lejos de intimidarse, encontró en la soledad del escenario una oportunidad. “Como iba yo solo, no me daba tanta vergüenza si me salían mal los pasos”, comentó el bailarín con sencillez.

Su presentación trascendió el ámbito escolar gracias a la invitación de la Casa de Cultura local, donde pudo mostrar su talento ante un público más amplio. Ahí, Juan Pablo confirmó que lo suyo no es

casualidad, sino pasión. “Sí me gusta la danza”, dijo sin titubeos, aunque reconoció que el venado es, hasta ahora, su favorita.

Inspirado por videos del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, el joven sueña con algún día presenciar un espectáculo en vivo. La posibilidad de hacerlo en el Festival Internacional Cervantino ya ronda como una ilusión cercana.

Por ahora, en Cuerámaro, Juan Pablo sigue dando pasos que no solo marcan el ritmo de la música, sino también el de una historia que demuestra cómo la cultura puede cruzar fronteras y florecer en cualquier rincón, cuando hay talento, disciplina y un maestro que sabe mirar más allá de los bulliciosos comportamientos de los jóvenes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Notus Noticias
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. Aquí más información