
Pénjamo, Guanajuato.- Hablar sobre el suicidio y reconocer las señales de alerta puede contribuir a prevenir que una persona atente contra su propia vida, señaló la regidora Katia Susana Alvarado, quien destacó la importancia de visibilizar este problema y fortalecer la atención en salud mental en el municipio.
La edil explicó que uno de los principales retos es dejar de considerar el suicidio como un tema del que no se debe hablar, pues la falta de información impide que familiares y personas cercanas puedan identificar oportunamente las conductas de riesgo.
Señaló que factores como la ansiedad y el estrés pueden llevar a algunas personas a considerar que ya no tienen alternativas para enfrentar determinadas situaciones, por lo que pidió prestar atención a los cambios que presenten familiares, amigos y principalmente adolescentes.
Entre las principales señales de alerta mencionó los cambios drásticos de humor, que pueden pasar desapercibidos dentro de las familias al ser considerados simplemente como cambios de carácter.
También destacó el consumo excesivo de sustancias, incluido el alcohol, así como cambios importantes en los hábitos alimenticios y de peso, conductas de riesgo que antes no realizaba la persona, baja autoestima y el aislamiento.
Otro signo que consideró importante es la autolesión, conducta que, dijo, se presenta con frecuencia entre adolescentes, particularmente en nivel secundaria. Ante estos casos, recomendó buscar apoyo profesional y no minimizar las lesiones o considerarlas simplemente como una etapa.
Alvarado agregó que también debe llamar la atención cuando una persona comienza a desprenderse de objetos personales que tienen un significado especial para ella, pues puede tratarse de una señal que requiere ser atendida.
La importancia de escuchar
La regidora hizo énfasis en la necesidad de que los padres de familia aprendan a realizar preguntas y generar espacios de comunicación con sus hijos.
Consideró que acciones aparentemente sencillas como preguntar “¿cómo estás?”, “¿qué te está pasando?” o “¿en qué te puedo ayudar?” pueden permitir conocer situaciones que muchas veces permanecen ocultas.
Señaló que incluso la convivencia familiar durante las comidas puede convertirse en un espacio para dialogar, por lo que llamó a reducir el uso de teléfonos celulares durante esos momentos y recuperar la comunicación entre los integrantes de la familia.
“Aprendamos a hacer buenas preguntas”, expresó la regidora, al destacar que escuchar y permitir que una persona exprese lo que está viviendo puede representar un primer paso para solicitar ayuda.
En Pénjamo, agregó, existe una Red de Prevención y una Red de Salud Mental, integrada por personal capacitado y con años de trabajo en la atención de estas problemáticas.
Explicó que las personas que presenten alguna conducta de riesgo pueden acercarse a cualquier unidad de salud para solicitar orientación y ser canalizadas a las áreas correspondientes, sin que necesariamente tengan que acudir directamente con un psicólogo.
La regidora recordó que existe la Línea de la Vida, 800 911 2000, donde las personas pueden recibir atención en momentos de crisis. Finalmente, hizo un llamado a quienes atraviesen por una situación emocional complicada a no permanecer en silencio y buscar ser escuchados.
La funcionaria consideró que la sociedad debe avanzar hacia una cultura en la que no solamente se expresen las ideas, sino también los sentimientos, pues hablar de lo que una persona está viviendo puede ayudar a detectar oportunamente situaciones que pongan en riesgo su vida.

