Celaya, Guanajuato.- “Un perro es perro, no es humano”, especialista en la crianza de perros de exposición señaló que tratar a un perro como un humano es un forma de maltrato hacia estos animales.
Enrique Gutiérrez, médico veterinario, criador, entrenador y manejador de perros de exposición, resumió una de sus principales preocupaciones respecto a las nuevas formas de convivencia entre las personas y sus mascotas: la tendencia a humanizarlas.
Para el especialista, tratar a un perro como si fuera un ser humano puede terminar convirtiéndose en una forma de maltrato, particularmente cuando se trasladan a las mascotas hábitos alimenticios, comportamientos o cuidados que no corresponden a sus necesidades biológicas.
“El perro es perro, no es humano. Entonces eso también daña al perro”, afirmó.

La relación de Enrique Gutiérrez con los animales comenzó cuando apenas tenía seis años. Desde entonces supo que quería convertirse en médico veterinario y tener perros formó parte de su vida desde la infancia.
Su primer perro fue un ejemplar que adquirió con sus propios recursos. Recordó que reunió los 10 pesos que costaba el animal gracias al dinero que recibía de domingo, pero su padre le dejó claro que, si quería tener un perro, tendría que hacerse responsable de él.
Así comenzó también una de las enseñanzas que marcarían su relación con los animales: el compromiso y la responsabilidad. Su padre tenía un taller y cuando Enrique necesitaba dinero para mantener a su mascota, la respuesta era sencilla: tenía que trabajar para conseguirlo.
Años después, durante un viaje a la Ciudad de México, tuvo la oportunidad de asistir a una exposición mundial de perros. El nivel de los ejemplares que observó lo dejó maravillado y despertó en él el interés por los perros de registro y las competencias de conformación.
Curiosamente, su primer perro de raza no lo compró, Gutiérrez recordó que encontró en las calles de Celaya un poodle negro que estaba amarrado con un alambre, prácticamente al borde de sufrir una lesión grave en el cuello.
Aquel encuentro marcó otro capítulo en su historia con los perros y, con el paso de los años, comenzó a especializarse en la crianza y selección genética de ejemplares. Actualmente trabaja con perros de exposición y asegura que detrás de un ejemplar con determinadas características físicas existe un proceso de selección que puede tomar décadas.

Otro de los temas que cuestionó es la tendencia a tomar decisiones médicas sobre los animales simplemente porque se han vuelto populares. Gutiérrez se pronunció particularmente sobre la castración, al considerar que no todos los animales deben ser sometidos automáticamente a este procedimiento y que cada caso debe ser evaluado de acuerdo con sus condiciones particulares.
“No se deben de castrar todos los animales”, sostuvo.
El médico veterinario consideró que existen casos en los que la esterilización puede estar indicada, particularmente cuando existen problemas hormonales, reproductivos o determinados factores genéticos, pero rechazó que se convierta en una práctica realizada únicamente por recomendación de otras personas o por tendencia.
“Que lo analicen y vean lo que les digo. Los invito a que realmente hagan las cosas bien y no por moda”, expresó.
Enrique Gutiérrez aseguró que no piensa abandonar la actividad que comenzó desde niño. Su relación con los perros pasó de ser una afición infantil a convertirse en una profesión y una forma de vida, desde aquel primer perro que consiguió cuando tenía seis años, hasta los ejemplares de exposición que actualmente cría y prepara, han pasado décadas de aprendizaje, trabajo y dedicación.
Y aunque reconoce que existen nuevas tendencias en la forma de relacionarse con las mascotas, mantiene una postura firme: los perros deben ser queridos, cuidados y respetados, pero sin olvidar su naturaleza.
“Yo me voy a morir con mis perros. No voy a hacer caso de todo lo que están haciendo y diciendo. Y voy a seguir con mis perros”, sentenció.

