
Huanímaro, Guanajuato.- Una emboscada terminó con la vida de Luis Gerardo Ruiz Arriaga, ex alcalde de Huanímaro en tres ocasiones. En 2024, el caso de una de las personas más influyentes en la política del municipio puso en la mira nacional a Guanajuato; han pasado dos años y su muerte sigue formalmente en el limbo.
Hombres armados ya esperaban al ex presidente del PRI
La noche del 26 de febrero, el ex priísta se dirigía a una propiedad en La Joya, ubicada entre Huanímaro y Abasolo, aparentemente para alimentar a su ganado. Durante su recorrido en un camino de terracería, fue interceptado por hombres armados que ya lo esperaban.
El político ocupó el cargo de presidente municipal en tres ocasiones, dos de ellas como abanderado del PRI, de 1983 a 1985 y de 1989 a 1991 y una como miembro del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) de 1995 a 1997.
A sus casi 70 años, vivía a dos cuadras de la presidencia municipal y pese a que se dedicaba a labores del campo, mantenía cercanía con la política huanimarense. Al menos 6 tiros, de los cuales recibió la mayoría en la cabeza, provocaron su muerte.

El cuerpo quedó dentro de su vehículo blanco y fue encontrado por vecinos de la zona, que alertaron a la policía municipal. Sin muchos pronunciamientos al respecto por parte de las autoridades, se inició una carpeta de investigación sobre el ataque al considerado un líder en el sector político, Ruiz Arriaga.
Caso sin resolver tras dos años de la muerte del pionero de la política de Huanímaro
La Fiscalía del Estado anunció que los avances del caso se manejarían con total discreción como medida por la proximidad del periodo electoral. Aunque hasta la fecha se mantiene un silencio total sobre capturas, vinculación a proceso o cualquier tipo de datos que den seguimiento al hecho delictivo.
El rol de Gerardo Ruiz en el municipio
El ex edil llevaba una relación de consejero mostraba desacuerdos y respaldo en iniciativas, sobre todo en cuestión a la agricultura. Descrito por las personas como una persona que priorizaba el contacto con los ciudadanos, su ‘capacidad’ de liderazgo le valió para ser elegido como representante municipal sin importar el partido al que perteneciera.
Figuras como Noé Manlache, otro ex presidente por parte del PRI en Huanímaro, acudieron a despedir a Gerardo a su funeral, que transcurrió sin ningún tipo de operativo de protección por parte de elementos de seguridad.

